Edward Enninful, 54 años, primer director negro de 'Vogue': "Es el momento de arriesgar, de ser empático y de intentar hacerse oír"
El exdirector de British Vogue, lanza EE72 y reivindica la diversidad, el papel y la creatividad en plena era del algoritmo.
Edward Enninful no solo fue el primer gran rostro negro al frente de British Vogue. También se convirtió en una de las figuras que más han empujado a la industria de la moda a mirarse al espejo. Hijo de inmigrantes ghaneses, criado en Londres y durante años visto como "el otro" en un sector blanco, elitista y cerrado, Enninful transformó la revista desde 2017 y ahora ha decidido dar un paso más con EE72, su nueva empresa, y 72, una revista trimestral en papel con la que quiere recuperar el peso de las historias largas, la creatividad y una idea simple pero ambiciosa: que la moda vuelva a hablar del mundo real.
El movimiento no es menor. Enninful llegó a British Vogue en 2017 como su nuevo editor y dejó una huella clara en la publicación con una apuesta sostenida por la representación, la mezcla de cultura y moda y una apertura inédita a voces que antes quedaban fuera del foco.
Su salida dejó paso en 2023 a Chioma Nnadi, nombrada por Condé Nast como nueva responsable editorial de la cabecera británica, en una sucesión que también confirma hasta qué punto su etapa cambió el centro de gravedad de la revista.
De romper techos en Vogue a levantar su propio proyecto
La historia de Edward Enninful está llena de primeras veces. Antes de llegar a British Vogue, ya había sido una figura clave en i-D y uno de los grandes responsables del histórico Black Issue de Vogue Italia en 2008, un número dedicado a modelos negras que agotó su tirada inicial en Reino Unido y Estados Unidos en menos de 72 horas y obligó a reimprimir ejemplares. Aquel hito no fue solo editorial: sirvió para demostrar que la diversidad no era una concesión, sino una realidad que la moda llevaba demasiado tiempo ignorando.
Su nombramiento en 2017 al frente de British Vogue también tuvo un valor simbólico enorme. La propia revista subrayó entonces que se convertía en el nuevo editor de una cabecera centenaria. Desde ese momento, Enninful convirtió la publicación en un espacio más atento a la cultura, a la política, al debate sobre la identidad y a los cambios sociales. Su última gran portada como editor reunió a 40 mujeres icónicas para despedir una etapa que dejó una señal muy reconocible: la moda podía ser mucho más que moda.
EE72: una revista en papel en plena era del algoritmo
La nueva aventura de Enninful se llama EE72, una compañía global de medios y entretenimiento fundada junto a su hermana Akua Enninful. Su pieza más visible es 72, una revista trimestral en papel que, según la presentación oficial del proyecto, quiere poner el foco en las voces, historias y fuerzas creativas que están moldeando la cultura actual.
No es un detalle menor que haya elegido el papel justo ahora. En un momento en el que gran parte de la conversación cultural vive sometida al ritmo de las redes, los clics rápidos y los contenidos pensados para durar unas horas, Enninful apuesta por lo contrario: pausa, lectura y construcción de una comunidad editorial propia.
La primera portada fue para Julia Roberts; después llegaron otros nombres y una estética muy cuidada que refuerza la idea de producto-objeto, casi de colección. La revista, además, nació sin publicidad convencional, una decisión que varios medios interpretaron como una forma de ganar libertad creativa y escapar de los moldes más previsibles de la prensa de moda actual.
La diversidad no era una moda y ahora tampoco debería serlo
Parte del peso de Enninful en la industria está en haber defendido la inclusión antes de que muchas marcas la convirtieran en eslogan. En 2016 recibió la Orden del Imperio Británico (OBE) por sus servicios a la diversidad en la moda, incluso antes de aterrizar en British Vogue. Ese reconocimiento oficial consolidó una trayectoria que ya estaba asociada a abrir puertas a perfiles, cuerpos, historias y sensibilidades que durante décadas habían sido relegados.
Por eso su discurso ahora encaja también como mensaje generacional. Cuando Enninful dice en El País que "es el momento de arriesgar, de ser empático y de intentar hacerse oír", no habla solo de edición, ni de revistas, ni siquiera solo de moda. Habla de cómo abrirse paso en una industria que sigue premiando inercias, contactos y uniformidad.