El turismo aéreo dispara otra alarma en España: un estudio prevé un aumento de 217 euros más al año en los alquileres
El 'boom' de viajeros tiene una factura inesperada.

España sigue batiendo récords de turistas y los aeropuertos no dejan de ganar pasajeros año tras año, pero además de la masificación, el éxito del turismo podría tener otra consecuencia dramática para millones de ciudadanos.
Un informe de la New Economics Foundation (NEF), elaborado para Transport & Environment (T&E), estima que el crecimiento de las llegadas por vía aérea encarecerá el alquiler medio en España en 217 euros al año entre 2026 y 2031, un impacto que será especialmente intenso en los destinos más turísticos.
El récord de turistas también tiene una cara menos amable
Más del 83% de los casi 97 millones de turistas extranjeros que visitaron España el año pasado llegaron en avión. Ese crecimiento ha llevado incluso a plantear ampliaciones en grandes aeropuertos como Barcelona-El Prat o Madrid-Barajas para absorber una demanda que no deja de aumentar.
Ante este contexto, el informe de la NEF introduce un nuevo elemento en el debate sobre el turismo: el efecto que ese incremento de viajeros puede tener sobre el mercado de la vivienda. Según sus cálculos, el aumento del turismo aéreo contribuirá a elevar el precio de los alquileres en las principales economías turísticas europeas.
En el caso español, la previsión apunta a un incremento adicional del 1,6% anual entre 2026 y 2031, lo que equivale a unos 217 euros más al año para el alquiler medio y a un encarecimiento de unos 3.500 euros en el precio medio de la vivienda.
Las zonas turísticas serán las más afectadas
El estudio advierte de que se trata de una media nacional, por lo que el impacto podría ser mucho mayor en los grandes destinos turísticos. Baleares, Canarias o Cataluña aparecen entre los territorios más expuestos por su elevada dependencia de las llegadas internacionales por vía aérea.
Según Transport & Environment, el crecimiento del turismo favorece que parte del parque residencial se destine al alquiler vacacional o a compradores no residentes, reduciendo la oferta disponible para quienes buscan una vivienda habitual.
"No podemos separar las protestas contra el turismo del aumento de vuelos sobre nuestras cabezas", sostiene Bosco Serrano, responsable de T&E España, quien considera que ampliar aeropuertos mientras aumenta la masificación turística dificulta resolver el problema de acceso a la vivienda.
El turismo no explica toda la crisis de la vivienda
Los autores del informe también subrayan que el turismo es solo uno de los factores que presionan al alza los alquileres. La escasez de vivienda nueva, el desequilibrio entre oferta y demanda, el aumento de los costes de construcción o el atractivo del ladrillo como inversión siguen siendo elementos determinantes.
Aun así, la investigación sostiene que el crecimiento continuado del tráfico aéreo agrava un mercado ya tensionado y termina beneficiando a los propietarios frente a los inquilinos, especialmente en los municipios con mayor presión turística.
Además, el informe también apunta que el impacto del turismo va más allá de la vivienda. Sus autores cuestionan que el aumento de visitantes se traduzca automáticamente en una mejora del bienestar económico, al recordar que la hostelería concentra un elevado volumen de empleo, pero aporta un peso relativamente menor al valor añadido de la economía.
