Entra en el primer cementerio nuclear del mundo: "Estoy en un punto donde ningún ser humano debería poner un pie en 100.000 años"
En Onkalo, situado en Finlandia, a 430 metros de profundidad, se va a empezar próximamente a almacenar los residuos muy radioactivos sobre la antigua roca.

En Finlandia dentro de poco tiempo se comenzarán a depositar combustible nuclear gastado bajo tierra en el cementerio nuclear de Onkalo, donde permanecerá durante milenios. La periodista Erika Benke describe su experiencia al visitar el lugar, destinado a almacenar residuos altamente radiactivos durante 100.000 años, un lugar que impresiona, según ha publicado la BBC.
Se trata del primer cementerio nuclear permanente de alta actividad que entrará en funcionamiento en el mundo. Onkalo está situado en la isla de Olkiluoto, en Eurajoki, Finlandia y está excavado a unos 430 metros de profundidad bajo tierra. Está construido en un lecho de roca firme de 1.900 millones de años de antigüedad. Y está diseñado para durar mucho tiempo, en concreto, se prepara para aislar el combustible nuclear gastado de forma segura durante al menos 100.000 años, mediante el sellado de los residuos nucleares.
Las barras de combustible gastado de las centrales nucleares se almacenan actualmente en instalaciones temporales en todo el mundo. Y Finlandia es el primer país en implementar lo que se espera pueda ser una solución permanente. La idea es que los residuos altamente radiactivos sean enterrados a gran profundidad en la roca madre de Onkalo, después de haber sido encapsulados en cilindros de hierro fundido y cobre y recubiertos con arcilla bentonita.
"Cuando el combustible gastado comience a almacenarse aquí , los contenedores se bajarán desde esta plataforma elevadora hasta un túnel de deposición donde vehículos robóticos los recogerán para llevarlos a los pozos de deposición verticales, su lugar de descanso final", explica Benke. Y relata lo que está presenciando: "Nos muestran un túnel de deposición de demostración. Su entrada es mucho más oscura que la zona de servicio y el suelo es irregular y húmedo, con barro en algunos tramos. Las paredes son de roca madre desnuda que brilla a la luz de la linterna".
Pero, a continuación, cuenta que se empieza a poner nerviosa: "Cuando me di cuenta de que he perdido un pequeño cable rosa que conecta mi cámara al micrófono inalámbrico y volví a buscarlo, entonces es cuando sentí un momento de pavor. Estoy en un túnel oscuro donde el combustible nuclear gastado se desintegrará durante milenios. Estoy en un lugar donde ningún ser humano debería poner un pie durante 100.000 años", añade.
Según relata esta reportera, el estar allí te hace "comprender con total claridad lo breves que son nuestras vidas": "Reflexiono fugazmente sobre lo minúscula que es mi propia vida dentro de los 100.000 años que existen. La roca madre de Onkalo me ha brindado la poderosa muestra de lo frágiles que somos ante el poder de la Tierra".
