Andrea, de 10 años, recorre 15 kilómetros a caballo hasta una escuela donde es la única alumna: su aula tiene Starlink y un huerto hidropónico
Sin compañeros, pero totalmente conectada.

Cada mañana, Andrea, una niña de 10 años, recorre 15 kilómetros a caballo o en moto para llegar a la escuela rural Pío Zárate, situada en el paraje Buena Vista, en el departamento de Pocho, en la provincia argentina de Córdoba. Allí no comparte pupitre con otros niños: es la única alumna del centro.
Lejos de convertirse en una limitación, esta singular realidad ha dado lugar a un proyecto educativo innovador. En un aula ubicada a 1.500 metros sobre el nivel del mar, Andrea aprende con internet satelital Starlink y participa en un huerto hidropónico que busca resolver los problemas agrícolas de la zona, según recoge el diario argentino La Voz.
Una escuela con una única alumna
La escuela Pío Zárate se encuentra en una zona de difícil acceso, al pie del cerro Los Gigantes. Las condiciones meteorológicas y los caminos complican los desplazamientos, especialmente durante el invierno o las lluvias.
Andrea afronta cada día ese recorrido para asistir a clase, mientras que su maestra y directora, Fanny Correa, recorre 40 kilómetros desde la localidad de Salsacate para impartir enseñanza. La ausencia de transporte escolar convierte cada jornada en un esfuerzo compartido.
Además, el caso de esta escuela no es único en Córdoba. La provincia cuenta con 1.169 centros rurales y, de ellos, 35 funcionan actualmente con un solo alumno matriculado.
Un huerto sin tierra para cultivar el futuro
Ante las dificultades para mantener cultivos tradicionales debido a la presencia de animales salvajes y de ganado, Andrea y su profesora impulsaron el proyecto Hydro Vista, semillas del futuro.
La iniciativa apuesta por la hidroponía, un sistema de cultivo que permite producir verduras sin necesidad de tierra, utilizando agua enriquecida con nutrientes y sustratos especiales. El proyecto recibió una financiación de cinco millones de pesos por parte del Gobierno provincial para desarrollar la infraestructura necesaria.
Gracias a esta experiencia, Andrea aprende ciencias, tecnología y sostenibilidad a partir de problemas reales de su entorno, aplicando una metodología educativa basada en el modelo STEAM.
Starlink y tecnología en plena alta montaña
A más de 120 kilómetros de la capital cordobesa, la escuela cuenta con conexión a internet satelital Starlink gracias al programa Puentes Digitales – Estamos Conectados.
La conectividad permite acceder a recursos educativos y desarrollar proyectos científicos pese al aislamiento geográfico. El programa ha sido reconocido internacionalmente por la Fundación NovaGob por su contribución a la innovación educativa.
Fundada en 1954, la escuela Pío Zárate continúa siendo un símbolo de la educación rural argentina. La historia de Andrea demuestra que la distancia o la falta de alumnos no son un obstáculo cuando la tecnología, el compromiso y la creatividad se unen para llevar la enseñanza a cualquier rincón del mundo.
