Italia es España al revés: allí son las ciudades las que exigen al Gobierno acciones contra el turismo masivo
Un problema que traspasa fronteras.
Mientras en España buena parte del debate sobre el turismo masivo ha acabado llegando a las calles con protestas masivas que ya resuenan tanto a nivel nacional como internacional, en Italia el choque se libra cada vez más en los despachos.
Son los alcaldes de algunas de las ciudades más visitadas del país quienes están reclamando medidas urgentes para frenar los efectos de la presión turística, una posición que choca de frente con la del Gobierno central, el cual se resiste a hablar siquiera de "sobreturismo".
El enfrentamiento refleja dos visiones opuestas sobre uno de los grandes desafíos que afrontan los destinos europeos. Por un lado, los municipios alertan del impacto de los alquileres turísticos y la pérdida de vivienda para residentes. Por otro, el Ejecutivo teme que cualquier mensaje de restricción termine ahuyentando visitantes en un momento de cifras récord.
Los alcaldes presionan para poner límites
La tensión se ha hecho especialmente visible en ciudades como Florencia o Roma. Según recoge el diario italiano La Stampa, los responsables municipales reclaman una legislación nacional que permita regular de forma homogénea los alquileres turísticos de corta duración.
La alcaldesa de Florencia, Sara Funaro, respondió con ironía a las declaraciones del viceprimer ministro Matteo Salvini, defensor de la libertad de los propietarios para alquilar sus viviendas. "Creía que estaba en 'Scherzi a Parte'", bromeó antes de invitar al ministro a recorrer el centro histórico de la ciudad.
"No hay que demonizar el turismo, pero sí regularlo", defendió Funaro, que considera prioritario proteger el derecho de los vecinos a seguir viviendo en los cascos históricos.
El Gobierno rechaza hablar de "sobreturismo"
La posición del Ejecutivo es muy diferente. El ministro de Turismo, Gianmarco Mazzi, ha llegado a afirmar que no quiere "oír hablar de turismo excesivo", una expresión que considera perjudicial para la imagen del país.
Desde el Gobierno temen que transmitir una sensación de saturación empuje a los viajeros hacia destinos competidores como España o Francia. Sin embargo, las previsiones apuntan precisamente a un nuevo récord turístico.
Según datos citados por La Stampa, Italia podría recibir 141,2 millones de visitantes durante 2026, un 2,1% más que el año anterior, una cifra que vuelve a poner presión sobre las principales ciudades del país.
De Venecia a Barcelona: las medidas que marcan el camino
A falta de una estrategia nacional, algunos municipios ya han comenzado a actuar por su cuenta. Venecia mantiene su polémica tasa de acceso para visitantes, mientras que Capri o Cinque Terre han introducido limitaciones para determinadas actividades turísticas.
Milán también reclama más margen de actuación. Su alcalde, Beppe Sala, considera injusto que ciudades como Florencia o Venecia puedan aplicar tasas turísticas más elevadas que la capital lombarda.
Y el espejo en el que muchos miran está fuera de Italia, siendo Barcelona uno de los grandes ejemplos a seguir: la ciudad condal ha impulsado nuevas restricciones a los apartamentos turísticos y prevé no renovar más de 10.000 licencias a partir de 2028.