Marine, fundadora de una empresa de asistentes privados: "Es más que un trabajo de supervivencia. Es tiempo devuelto a alguien. Tiempo para trabajar, para vivir, para respirar"
Ella esperaba un futuro laboral en el mundo de la moda, pero tuvo una 'revelación' mientras ayudaba a una amiga con unas gestiones.

Han pasado casi 15 años desde que Marine tomó la difícil decisión de dejar su Burdeos natal para ir a París a buscarse la vida. Aquella joven comenzó una labor de asistente privada y de sus primeras experiencia fue haciendo un asunto cada vez mayor hasta llegar a crear su propia empresa. La compañía se llama MG Assistance Privée
Para 2012 ese no era su plan vital. Buscaba un futuro en "el mundo de la moda", como admite al diario francés SudOuest, pero ese horizonte no llegaba. En plena crisis financiera mundial, le tocó activar el 'plan b', que pasaba por ir a París.
Ya en la capital, una conocida le pidió ayuda con unos papeles, unas gestiones siempre complejas de realizar, bien sea un problema bancario, una cita con un gestor... Marine se dio cuenta de que esa labor se le daba bien y, aún más, de que ese era un servicio muy demandado y muy poco ofertado.
Quizás no suene al trabajo de los sueños de cualquiera y ciertamente no lo era, lo admite, pero añade rápido que fue una oportunidad única y rentable de emprender su propio negocio.
"A medida que recibía más solicitudes y conocía a más clientes, me di cuenta de que era más que un simple trabajo secundario para sobrevivir. Tiene sentido. Es tiempo que se le devuelve a alguien. Tiempo para trabajar, para vivir, para respirar", explica sobre el fundamento de su empresa de asistentes privados.
No son grandes gestiones muchas de ellas, pero sí lo suficientemente complejas como para desesperar a un ciudadano perdido entre burocracias. Clientes que, como añade la protagonista, tienen familia y conocidos, lo que hace que se corra la voz de un buen servicio de 'ayuda' por una cantidad no demasiado elevada. Básicamente "nuestros clientes pagan para recuperar tiempo y tranquilidad", concluye.
