Samantha Hudson: "A mí me escandaliza que hayamos permitido que sea más deseable el fascismo que la izquierda, la discriminación que la empatía"
La reconocida artista hace un diagnóstico de la sociedad española y manifiesta su preocupación al respecto.

Vivimos en una sociedad cada vez más polarizada en el ámbito sociopolítico. La reconocida actriz y referente de la comunidad LGTBIQ+, Samantha Hudson, habla para los micrófonos del medio digital Podimo España y hace un análisis de la población española según su percepción, manifestando su preocupación respecto a esta misma.
Hudson manifiesta que le parece sorprendente cómo prima socialmente el beneficio particular antes que el grupal. "A mí me escandaliza que hayamos permitido que sea más deseable el fascismo que la izquierda, la discriminación que la empatía", declara.
El odio que quiere sembrar la derecha, según Hudson
La mujer transgénero explica que los líderes políticos de la derecha aprovechan el caos en el que viven los españoles para fomentar más odio y segmentación. "Es un mundo totalmente desesperanzador; al final el futuro es totalmente incierto", sostiene.
"El alquiler está imposible; la vivienda se ha convertido en un negocio. Todo da miedo, la verdad, estamos rodeadas de una atmósfera política, cultural, medioambiental muy convulsa, muy caótica, muy tétrica", agrega.
Ella explica cómo los derechistas quieren sembrar la división entre la sociedad. "Es el caldo de clima perfecto para que venga el sinvergüenza de turno y que diga: 'Pues, ¿sabes qué? Todo esto que está pasando es culpa de la izquierda, es culpa de las feminazis, que son unas histéricas, es culpa de los inmigrantes ilegales que vienen a robarte el trabajo', apunta.
Además, hace hincapié en cómo el honor hacia la patria se ha convertido en una bandera del fascismo. "Ese nacionalismo tan chuzo, tan retrógrado, tan franquista, ahora para muchísima gente joven es un acto gallardo de heroicidad. Hay muchísima gente de clase trabajadora que ha comprado el discurso de la ultraderecha y eso no puede ser", comenta.
Finalmente, aclara que la gente es muy temerosa cuando no está detrás de una pantalla, haciendo referencia a quienes la insultan en las diversas plataformas digitales. "La gente es muy cobarde, las redes sociales les amparan mucho. Tampoco soy una persona a la que persigan para agredirla", concluye.
