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El tren de levitación magnética de Japón desbloquea su mayor obstáculo: así cambiará viajar a 500 km/h entre Tokio y Osaka

El tren  de levitación magnética de Japón desbloquea su mayor obstáculo: así cambiará viajar a 500 km/h entre Tokio y Osaka

Esta maravilla de la ingeniería desbloquea su mayor obstáculo en Shizuoka y acelera su llegada: ahorros energéticos y de tiempo frente al avión.

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En China ya operan maglevs, como este de Shangai, y Japón quiere recuperar el terreno perdido.Getty Images

Se habla constantemente de China en lo tecnológico, como se hacía en los años 80 y 90 con Japón, pero el país nipón aún puede decir eso de que "el que tuvo, retuvo". Para muestra, una de sus "joyas": el sistema y red de alta velocidad. Pero van más allá, a la 'supervelocidad' de más de 500 km/h, gracias al tren maglev Chuo Shinkansen, que vuelve a la palestra tras años de bloqueo. 

El 28 de marzo de 2026, un comité de la prefectura de Shizuoka aprobó las medidas ambientales necesarias para su tramo más conflictivo. Es un paso decisivo que permite que las obras puedan arrancar antes de que termine el año, según confirmó el vicepresidente Sho Hiraki

Hablamos de un proyecto liderado por JR Central que aspira a cambiar por completo la movilidad en Japón. No es solo una línea de alta velocidad más. Es un sistema que promete viajar a unos 500 km/h y recortar a la mitad los tiempos entre grandes ciudades como Tokio, Nagoya y Osaka.

El conflicto del agua que frenaba el maglev

Como su propio nombre indica, la clave está en el magnetismo, concretamente en la levitación magnética. En un determinado momento, las ruedas se levantan y el tren flota mediante potentes imanes, lo que permite que, al no haber rozamiento, se alcancen velocidades increíbles con seguridad y que además no se caiga en el vagón ni un lápiz puesto en pie. Pero ha habido obstáculos en el camino, y no eran precisamente tecnológicos. 

El problema estaba en Shizuoka. Durante años, las autoridades locales bloquearon el proyecto por una preocupación concreta: el impacto sobre el caudal del río Oi.

No es un detalle menor. Este río es clave para la agricultura, el consumo humano y los ecosistemas de la zona. El anterior gobernador se negó a autorizar la perforación de túneles por el riesgo de que el agua se filtrara y disminuyera el caudal.

La situación ha cambiado. El comité ha aprobado 28 medidas de conservación ambiental, entre ellas planes para reducir el consumo de agua y sistemas para evitar pérdidas durante la excavación.

Antes, el nuevo gobernador, Yasumoto Suzuki, se ha mostrado favorable al proyecto, lo que acerca la autorización definitiva. Aun así, JR Central debe conseguir el visto bueno de los municipios implicados. 

Túneles en los Alpes del Sur: la clave técnica

Pero también hay algún problema técnico. El tramo más delicado atraviesa los Alpes del Sur japoneses. Es aquí donde la ingeniería se vuelve crítica.

La propia compañía ha explicado cómo piensa evitar el problema del agua. Su plan incluye un túnel de conducción que devolverá al río Oi el agua que aflore durante las obras. Es decir, el agua no se perdería en el subsuelo pese a la perforación.

También se han previsto trabajos previos para reducir riesgos:

  • Galerías piloto paralelas al túnel principal.
  • Sondeos ultralargos para detectar filtraciones.
  • Estudios geológicos avanzados.

Todo esto busca anticipar cambios en la roca o entradas de agua, algo especialmente sensible en esta zona montañosa.

Cómo funciona el maglev (sin tecnicismos)

El sistema maglev rompe con la idea tradicional de tren. No hay ruedas en contacto con la vía. El tren levita a unos 10 centímetros gracias a campos magnéticos y se mueve mediante un motor lineal. La interacción entre imanes del tren y bobinas en la infraestructura genera la propulsión. 

Para lograrlo, utiliza superconductores. Estos imanes se enfrían con helio líquido hasta unos -269 °C, lo que elimina prácticamente la resistencia eléctrica. Hay un punto clave en un país como Japón: la seguridad. Según JR Central, el sistema puede detenerse de forma segura incluso en caso de apagón, sin caídas bruscas sobre la vía.

De Tokio a Nagoya en 40 minutos

El impacto en tiempos de viaje es demoledor. Según datos oficiales del proyecto: 

  • Tokio (Shinagawa) – Nagoya: de 86 a 40 minutos.
  • Tokio – Osaka: de 134 a 67 minutos.

Esto sitúa al tren en competencia directa con el avión, pero con una ventaja clave: conecta centros urbanos sin necesidad de aeropuertos. En la práctica, muchos viajes de trabajo podrían cambiar. Menos esperas, menos desplazamientos hasta terminales y más eficiencia en el día a día.

El coste se dispara: de 5,5 a 11 billones de yenes

El proyecto también refleja el coste real de la alta velocidad extrema. El 29 de octubre de 2025, JR Central elevó la estimación del tramo Shinagawa-Nagoya a 11,0 billones de yenes (unos 59.000 millones de euros), frente a los 5,52 iniciales.

Las razones están en el aumento de materiales y mano de obra, la complejidad de túneles, las medidas sísmicas adicionales y la gestión de tierras excavadas. Cada metro bajo tierra encarece la obra. Y en este proyecto, gran parte del trazado es subterráneo.

CO2: la ventaja del tren… con matices

El argumento ambiental es uno de los pilares del proyecto, pero no es automático. La Agencia Internacional de la Energía señala que el ferrocarril emite, de media, una quinta parte de CO2 por pasajero que el avión

En el caso japonés, los datos son más concretos. Entre Tokio y Osaka, el Shinkansen convencional consume: aproximadamente 1/8 de la energía por asiento frente al avión  y emite alrededor de 1/12 del CO2.

El maglev mantiene ventajas similares, incluso a velocidades más altas. Pero no es "cero emisiones" por definición. Su impacto dependerá de tres factores: el nivel de ocupación, el ruido aerodinámico en superficie y el origen de la electricidad (renovable, nuclear o fósil).

El desbloqueo en Shizuoka no significa que todo esté hecho. Pero sí elimina el mayor obstáculo político y ambiental del proyecto. Ahora, el reto pasa por ejecutar las obras en uno de los terrenos más complejos de Japón y contener unos costes que no han dejado de crecer.

Si se cumplen los plazos, el Chuo Shinkansen no solo será el tren más rápido del mundo. También puede redefinir cómo se viaja en uno de los países con mayor densidad y demanda de transporte del planeta.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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