La Eurocámara cambia las normas y pide regular más a los streamers: "No pretendemos que los padres instalen airbags"
El Parlamento Europeo ya está fijando su posición en el debate sobre cómo proteger a los menores en internet y en las redes sociales.

"No podemos pretender que los niños diseñen cinturones de seguridad ni que los padres instalen airbags. Los fabricantes tienen la obligación de garantizar la seguridad de sus productos y este principio debe aplicarse también a plataformas digitales". Así ha defendido el eurodiputado italiano Sandro Ruotolo el primer paso de la Eurocámara para proteger a los menores en entornos digitales.
La Comisión de Cultura del Parlamento Europeo ha aprobado este martes un informe con 17 votos a favor, tres en contra y cuatro abstenciones por el que se le pide a Bruselas que haga todo lo que esté en su mano para que las empresas "garanticen que e luso de las redes sociales y del entorno digital sea seguro, en particular para los niños y los adolescentes".
Este informe, cuyo ponente ha sido el propio Ruotolo, tendrá que ser aprobado por el Pleno del Parlamento Europeo en la sesión de septiembre. Suele ser así: estos informes fijan la posición del Parlamento en ciertos temas. La iniciativa legislativa sigue recayendo en la Comisión, que es la única que puede proponer reglamentos y directivas. Pero es de esperar que Bruselas coja alguna idea que hayan consensuando los eurodiputados.
Ruotolo, tanto en su intervención durante la Comisión de Cultura como en una posterior rueda de prensa, ha recordado las palabras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pronunció a principios de esta semana. La alemana participó en la presentación del informe de un panel de expertos sobre la protección de menores en entornos digitales que plantea un enfoque "gradual".
Los expertos, de hecho, plantean la idea de que todos los niños de menos de 13 años no se expongan a pantallas sin supervisión de un adulto, mientras que a partir de esa edad (y hasta los 18 años) puedan hacerlo con cada vez más autonomía. Ruotolo, el eurodiputado que defiende el informe que ha aprobado la Eurocámara en su Comisión de Cultura, ha asegurado que comparte "plenamente" ese enfoque.
Pero ha ido más allá. Ha incidido en que "las plataformas deben eliminar las funciones que fomentan la adicción, la manipulación y la exposición a contenidos o contactos perjudiciales". La semana pasada la Comisión Europea concluyó de forma preliminar que las plataformas de Meta (Instagram o Facebook) son adictivas por diseño, lo que abre la puerta a una multa de Bruselas multimillonaria e histórica.
Los eurodiputados piden a Bruselas ir a por los Xokas
El informe plantea que la Comisión debe "garantizar la coherencia entre todos los instrumentos jurídicos" y reseñan concretamente el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), el Reglamento de Servicios Digitales (DSA), el Reglamento de Inteligencia Artificial y el futuro Reglamento de Equidad Digital.
Pero los eurodiputados también inciden que la próxima revisión de la Directiva de Servicios de Comunicación Audiovisual puede ser una buena oportunidad para desplegar más regulación en torno al mundo de los influencers y creadores de contenido, como los streamers estilo Xokas, que recientemente ha vuelto a estar en el centro de la polémica por un comentario sobre la actriz Ester Expósito.
De este modo, "constatado el papel cada vez más importante que desempeñan los influencers en la formación de las percepciones, las aspiraciones y las actitudes sociales de los niños y los jóvenes" el informe aprobado hoy en una de las comisiones del Parlamento plantea que Bruselas y los Veintisiete países de la UE elaboren "un código de conducta".
Ahora mismo la actividad de los influencers ya está recogida en regulación comunitaria y en España a través de la Ley General de la Comunicación Audiovisual. Es la CNMC la responsable de vigilar que los "usuarios de especial relevancia" (el nombre jurídico que se le ha dado a estos influencers) están inscritos en un registro público si reúnen una serie de requisitos. Ahora Bruselas podría estudiar crear ese "código de conducta".
De hecho, el informe que la Eurocámara terminará de aprobar en septiembre también se refiere a fenómenos como el kidfluencing (familias que convierten a los niños en influencers) y el sharenting (que se produce cuando los padres documentan la vida de sus hijos en sus redes sociales). España ha aprobado una reforma del derecho al honor que también aborda cuestiones similares.
Los eurodiputados también plantean normas para los modelos de IA cuyo fin es simular amistades virtuales, más transparencia en el entrenamiento de modelos y prohibir que la inteligencia artificial pueda generar material de abuso sexual infantil. La última palabra, eso sí, la tendrá la Comisión Europea de Ursula von der Leyen.
