Sam Altman reconoce estar "encantado" de haberse equivocado con una de las predicciones más inquietantes de la IA: "Me alegra mucho"
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Sam Altman reconoce estar "encantado" de haberse equivocado con una de las predicciones más inquietantes de la IA: "Me alegra mucho"

Aunque la IA ya influye en despidos y reorganizaciones, el "apocalipsis laboral" anunciado todavía no ha llegado.

El CEO de OpenAI, Sam Altman, durante el Kakao media day, en Corea del Sur, hablando de IA y futuro.SOPA Images

Durante años, una de las grandes advertencias alrededor de la inteligencia artificial fue casi apocalíptica: millones de empleos desaparecerían rápidamente, especialmente los puestos de oficina de nivel básico. Pero ahora uno de los principales rostros de esa revolución tecnológica admite públicamente que quizá exageró el impacto inmediato.

Sam Altman, máximo responsable de OpenAI y una de las figuras más influyentes del boom de la IA generativa, reconoció esta semana que las consecuencias laborales a corto plazo no han sido tan devastadoras como esperaba.

“Me alegra mucho haberme equivocado en eso”, afirmó durante una conferencia tecnológica organizada por el Commonwealth Bank of Australia y publicada en Business Insider

"Acertamos en la tecnología, no tanto en las consecuencias sociales"

El reconocimiento de Altman es relevante porque él mismo fue uno de los ejecutivos que más advirtió sobre el posible impacto de la IA en el empleo desde la explosión de ChatGPT en 2022.

En sus nuevas declaraciones, el directivo explicó que las previsiones técnicas sobre el avance de la IA sí se han cumplido en gran medida: modelos más potentes, automatización creciente, capacidades multimodales y mejoras aceleradas.

Pero no ocurrió lo mismo con el efecto económico inmediato. “Hemos acertado bastante en las predicciones tecnológicas, pero nos hemos equivocado bastante en las implicaciones sociales y económicas”, dijo Altman. Especialmente en los trabajos de oficina junior o de entrada, donde muchos analistas esperaban una destrucción rápida de empleo.

El miedo al "apocalipsis laboral"

Desde 2023, varios líderes tecnológicos lanzaron advertencias muy duras sobre el mercado laboral. El propio Altman llegó a afirmar que “sin duda desaparecerán empleos”;

y que categorías enteras podrían quedar obsoletas.

No fue el único. Dario Amodei aseguró hace unos meses que la IA podría eliminar hasta el 50 % de ciertos puestos administrativos iniciales.

Y varios informes financieros llegaron incluso a advertir de posibles recesiones provocadas por automatización masiva.

Ese discurso alimentó uno de los grandes miedos contemporáneos: que la IA sustituyera rápidamente a trabajadores administrativos, redactores, programadores junior, asistentes o personal de atención digital.

Los despidos existen… pero el colapso no llegó

La realidad ha sido bastante más compleja. Sí ha habido empresas tecnológicas que mencionaron la IA al anunciar recortes, como Meta, Snap o Block, entre otras. Pero no se produjo el colapso masivo de empleo administrativo que muchos imaginaban entre 2023 y 2025.

De hecho, en numerosos sectores la IA ha terminado funcionando más como herramienta de apoyo, acelerador de productividad o sistema complementario,

que como sustituto total de trabajadores.

Muchas empresas siguen necesitando supervisión humana, validación, creatividad contextual o interacción personal.

El gran problema: la IA sí cambia el trabajo, aunque no destruya todo

Que no haya ocurrido un “apocalipsis laboral” inmediato no significa que el impacto sea pequeño. La IA ya está transformando profundamente muchos empleos, automatizando tareas repetitivas, reduciendo ciertas funciones junior, acelerando ritmos de trabajo y aumentando la presión de productividad.

En algunos sectores creativos y tecnológicos, especialmente programación, diseño o redacción básica, muchos trabajadores describen ya cambios muy visibles en contratación y organización interna.

El propio Altman reconoció hace meses que algunas empresas están usando la IA como explicación pública para despidos que probablemente habrían ejecutado igualmente.

La transparencia como estrategia

Uno de los aspectos más interesantes de las nuevas declaraciones de Sam Altman es que defendió seguir lanzando advertencias incluso aunque algunas terminen siendo erróneas.

Según explicó, el impacto de la IA afecta a toda la sociedad y las empresas tecnológicas deben actuar con “transparencia excesiva”. “Es mejor avanzar siendo demasiado transparentes y equivocarnos ocasionalmente”, afirmó.

La frase refleja una tensión constante dentro del sector: si minimizan riesgos, se les acusa de irresponsables; si exageran peligros, generan alarmismo.

El debate laboral sigue abierto

Aunque Altman suaviza ahora parte de sus previsiones, pocos expertos creen que el debate esté cerrado. Muchos economistas consideran que la automatización impulsada por IA puede ser más lenta de lo esperado, pero también más profunda a largo plazo.

Es decir, quizá no destruya millones de empleos de golpe, pero sí transforme gradualmente profesiones enteras durante la próxima década. La gran incógnita es qué ocurrirá cuando los modelos sean todavía más autónomos, baratos y capaces de operar sin supervisión constante.

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Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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