Un investigador rastreaba cómo China vigila a los extranjeros y encontró su propia ficha: su foto policial, su pasaporte y su número de teléfono chino
Tecnología
Tecnología

Un investigador rastreaba cómo China vigila a los extranjeros y encontró su propia ficha: su foto policial, su pasaporte y su número de teléfono chino

El experto en ciberseguridad descubrió por casualidad una base de datos policial sin protección y acabó encontrándose entre los miles de perfiles monitorizados por las autoridades chinas. La investigación revela el alcance de un sistema capaz de cruzar información sobre movimientos, documentos, teléfonos o incluso visitas a hospitales.

Graban a un trabajador robando material de su empresa y pide 30.000 euros por violar su intimidadAlvis Upitis

Un investigador especializado en ciberseguridad descubrió por casualidad una plataforma policial china sin protección y acabó encontrándose a sí mismo entre los miles de perfiles almacenados. El hallazgo ha servido para destapar el alcance de un sistema que recopila y cruza enormes cantidades de datos personales sobre ciudadanos extranjeros que residen o han pasado por el país.

El protagonista de la historia es Marc Hofer, investigador y periodista afincado en Ámsterdam, que desde hace años analiza cómo China utiliza la tecnología para vigilar a su población. A principios de este año, mientras rastreaba internet en busca de nuevos sistemas de vigilancia, encontró una plataforma denominada "Dynamic Control Platform for Overseas Personnel", una especie de panel de control diseñado para monitorizar a ciudadanos extranjeros en la ciudad de Zhangjiakou, conocida por haber sido una de las sedes de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022.

El momento en el que se encontró a sí mismo

Lo que más le sorprendió llegó pocos segundos después.

Entre los registros apareció su propia ficha, con una fotografía tomada por las autoridades migratorias chinas, su número de pasaporte y el teléfono móvil que utilizó durante su estancia en el país. "Quien introdujo esa información tenía acceso a datos reales", recordaría más tarde.

La base de datos contenía información de casi 12.000 personas, entre ellas residentes extranjeros, periodistas, estudiantes internacionales, ciudadanos de Hong Kong y Taiwán e incluso personas buscadas por la justicia. En algunos casos, figuraban individuos que ni siquiera habían estado en Zhangjiakou.

Mucho más que nombres y pasaportes

Pero el verdadero alcance del sistema iba mucho más allá de la identificación.

Según la investigación publicada por The New York Times, la plataforma agregaba información procedente de cámaras de vigilancia, registros médicos, sistemas de reconocimiento facial, transportes, hoteles y otros servicios para elaborar perfiles muy detallados de cada persona. Entre los datos aparecían dirección, profesión, estado civil, religión, visitas a hospitales, vuelos, trayectos en tren e incluso los lugares que frecuentaban habitualmente.

Uno de los ejemplos mostraba cómo una mujer procedente de Mongolia había sido seguida durante varios días mientras se desplazaba entre su vivienda, centros comerciales, supermercados y restaurantes. En algunos de esos movimientos, el sistema indicaba expresamente que había sido localizada mediante reconocimiento facial.

La investigación también revela que la plataforma clasificaba a las personas por nacionalidad y reservaba categorías específicas para ciudadanos de determinados países considerados "clave", además de identificar a estudiantes extranjeros, periodistas o las llamadas "personas de interés", un término utilizado habitualmente por las autoridades chinas para referirse a activistas, fugitivos o individuos considerados una posible amenaza para la estabilidad social.

Hofer comenzó a descargar toda la información que pudo encontrar cuando descubrió la plataforma. Meses después, el sistema dejó de estar accesible en internet, pero los datos recuperados permitieron a The New York Times reconstruir el funcionamiento de una herramienta que ofrece una de las imágenes más detalladas conocidas hasta ahora sobre cómo las autoridades chinas monitorizan también a los extranjeros que pasan por el país

MOSTRAR BIOGRAFíA

Soy redactor de actualidad en El HuffPost España. Mi objetivo es que no te pierdas nada, sea la hora que sea, estés despierto o dormido.

 

Sobre qué temas escribo

Convivo con personajes tan dispares como Donald Trump, Gabriel Rufián o cualquiera que sea noticia. Intento estar a todo lo que sale, desde los temas más actuales hasta otros más atemporales.

 

Lo hago desde una perspectiva informativa, sin perder esa mirada crítica con la que aportar algo diferente a lo habitual.

 

Sociedad, cultura, política, economía... Cualquier tema es bienvenido para dar un enfoque nuevo a temas de actualidad, que afectan a todos

 

Mi trayectoria

Creo que soy periodista desde que nací, o eso dice mi madre. Desde ese momento hasta ahora han pasado muchas cosas. Soy de Azuébar, un pueblecito de apenas 300 personas del interior de Castellón y, aunque estudié, entre en mi querida ‘terreta’ (Grado en Periodismo por la Universitat Jaume I) y Salamanca (Máster en Comunicación e Información Deportiva por la Universidad Pontificia de Salamanca), aprendí la profesión en la Agencia EFE, donde cubrí los Juegos de Río 2016, los de Tokio 2020, los de París 2024, así como también los Juegos Olímpicos de Invierno de Pieongchang 2018 y de Pekín 2022. Además, cubrí los Mundiales de fútbol de Rusia 2018 y Qatar 2022.

 

Por otra parte, abrí una extensa etapa como autónomo en la que he colaborado con ‘El Independiente’, el ‘Playas de Castellón, la ‘Revista Volata’, ‘Súper Deporte’, ‘Yo Soy Noticia’ o ‘Ciclo 21’, antes de aterrizar en el Huffington Post. 

 

Si alguna vez me necesitas y no me encuentras, búscame en una pista de tenis. Te puedo recomendar la mejor novela negra de cada país y hablar durante horas del cine de los 80 y 90. Ah, por cierto, acierto todas las preguntas naranjas del Trivial. 

 


 

Cómo contactar conmigo:

 


Más de Tecnología

Comentar:
comentar / ver comentarios