El bar que ofrecía cerveza gratis cuando muriera Trump recibe un duro golpe inesperado
El establecimiento, propiedad de un activista progresista de Wisconsin, perderá su licencia para vender alcohol después de que las autoridades detectaran irregularidades en el transporte de cerveza entre dos estados.

La Minocqua Brewing Company, una cervecería del estado de Wisconsin (EE.UU.), saltó a los titulares hace unos meses por una controvertida promesa en redes sociales: ofrecer cerveza gratis a todos sus clientes el día que muriera el presidente estadounidense, Donald Trump.
Ahora, el negocio vuelve a ser noticia, aunque por un motivo completamente distinto. El Departamento de Hacienda de Wisconsin ha comunicado a la empresa que revocará su licencia para vender alcohol a partir del próximo 4 de agosto, según informa Fox News Digital.
Una promesa que desató la polémica
La controversia comenzó el pasado 22 de enero, cuando la cervecería publicó en Facebook que celebraría un "día de la cerveza gratis" cuando falleciera Trump, aunque en el mensaje evitaba mencionar expresamente el nombre del mandatario.
Meses después, tras el intento de asesinato contra el presidente durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca celebrada el pasado abril, el establecimiento volvió a generar indignación al publicar otro mensaje en redes sociales: "Bueno, casi conseguimos el #díadelacervezagratis".
Aquellas publicaciones provocaron numerosas críticas y situaron al negocio en el centro del debate político.
El motivo oficial de la sanción
Pese a la repercusión de esos mensajes, la retirada de la licencia no está relacionada oficialmente con ellos. Según las autoridades estatales, la sanción responde a que la empresa transportó cerveza enlatada desde Illinois sin contar con los permisos exigidos, incumpliendo la normativa sobre distribución de bebidas alcohólicas.
Como consecuencia, sus dos establecimientos dejarán de poder vender alcohol a partir del 4 de agosto si la decisión sigue adelante.
"Tendrán que sacarme a la fuerza"
La Minocqua Brewing Company pertenece a Kirk Bangstad, un conocido activista de izquierdas, que ya ha anunciado que piensa plantar batalla. En un comunicado aseguró que luchará "con uñas y dientes" para mantener abierto el negocio. "Tendrán que sacarme a la fuerza de mis bares antes de que deje de vender cerveza a los progresistas sedientos que vienen a visitarnos", afirmó.
Además, Bangstad ha pedido a sus clientes que colaboren económicamente con un fondo destinado a sufragar los costes legales derivados del proceso para intentar evitar la pérdida de la licencia.
