Un gran especialista europeo saca una clara conclusión tras ver el saludo entre Trump y Pedro Sánchez
Una de las grandes imágenes del España-Argentina.

El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo español Pedro Sánchez, han protagonizado en el palco una de las grandes imágenes de la final del mundial al saludarse dándose la mano al inicio de la final del Mundial 2026 entre España y Argentina.
Trump estrechó la mano de Sánchez, del rey , Felipe VI, y de la reina Letizia en el palco tras un cristal blindado al inicio de partido en el estadio Nueva York/Nueva Jersey, normalmente conocido como MetLife.
Alberto Alemanno, profesor universitario, escritor y uno de los principales especialistas sobre la democratización de la UE, ha sacado una clara conclusión al ver esa imagen: "Sánchez tuvo su foto con Trump. Sin súplicas como Meloni. Sin pompa como Merz. Sin charlas de 'Papito' como Rutte. Resulta que la forma más fácil de estrechar la mano de Trump es no necesitar nada de él".
Unas breves palabras
Los líderes intercambiaron unas breves palabras antes de ocupar sus asientos: Trump, flanqueado por su esposa, Melania Trump, y el presidente de la FIFA, Giani Infantino; Sánchez acompañado por los reyes y el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán.
Trump también compartió palco de autoridades con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, líderes de los otros dos países anfitriones de Mundial 2026.
La última vez que Trump y Sánchez coincidieron en un evento fue en la cumbre de la OTAN de Ankara de comienzos de julio.
Las críticas de Trump
Trump se ha mostrado muy crítico con el gobierno de Sánchez por lo que a su juicio es poco compromiso presupuestario en Defensa con la Alianza Atlántica y por la negativa de España a apoyar la guerra de Washington contra Irán.
Poco antes, Sánchez había destacado que el deporte une a las sociedades "más allá de las discrepancias" y ensalzó que la final del Mundial de Fútbol entre España y Argentina lo pondrá de manifiesto por "el buen rollo" y "la buena energía que se respira" en Nueva York.
