El pie de foto que 'The Guardian' ha puesto a esta imagen de Trump con Infantino también se merece una estrella
Dice mucho más de lo que parece.

El diario británico The Guardian ha conseguido firmar uno de los pies de foto más sonados de la celebración de España como campeona del mundo. Y lo ha hecho de una forma magistral.
En una de las imágenes que ese diario ha subido a su web, aparece el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hablando con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, rodeados de confeti, justo cuando Rodri, capitán de La Roja, levantaba el trofeo de campeones.
"Gianni Infantino le explica cuidadosamente a Donald Trump que no forma parte de la selección española", ha escrito The Guardian como comentario a esa foto.
El texto viene muy al caso porque Trump entregó la copa y luego hizo todo lo posible para salir en la foto histórica, junto a los jugadores de España.
Como quien sale en la foto de otra boda
Trump se puso a hablar con Gavi y luego agarró e la cintura a Rodri. El presidente de EEUU parecía confuso o simplemente se estaba haciendo el remolón para salir en la foto.
Pero el capitán de España no estaba dispuesto a que Trump estropease una foto histórica y le ha acabado empujando levemente por la espalda para que abandonase aquel lugar para poder, así, levantar el preciado trofeo.
A Trump, en cualquier caso, le ha costado dios y ayuda irse de allí. Ha intentado quedarse en una esquina saludando a Pedri y finalmente ha conseguido quedarse en una esquina mientras España festejaba, como alguien que se cuela en la foto de una boda a la que no ha sido invitado.
Ya tenía precedentes
The Guardian, de hecho, ha señalado en otro titular de una noticia: "Donald Trump y Gianni Infantino fueron abucheados antes de que el presidente estadounidense intentara irrumpir en las celebraciones de España".
"Donald Trump y Gianni Infantino fueron abucheados al salir al campo para la ceremonia de entrega de premios, antes de que el presidente estadounidense intentara colarse en la fiesta de la victoria de España", dice el diario británico.
"Fue una repetición de lo ocurrido el verano pasado en el Mundial de Clubes en el mismo estadio, después de que Trump entregara el trofeo a los campeones, el Chelsea , e intentara sabotear las celebraciones, para asombro de los jugadores", recuerda.
