Una hostelera cuenta la realidad tras una reseña negativa que les han dejado y genera una oleada de solidaridad
"La historia que me pasó con un cliente hace un par de semanas".
Una hostelera del Dvizio Gastrobar, en Alicante, ha contado la realidad detrás de una reseña negativa que le ha dejado un cliente y ha provocado una oleada de solidaridad en las redes sociales.
"La historia que me pasó con un cliente hace un par de semanas. Todo empieza cuando un cliente viene un día antes a reservar mesa para el siguiente día para comer dos personas. El cliente quería reservar una mesa a las 15.30 un domingo, que aquí es cuando más afluencia de gente hay. Aparte de eso, era semana santa. El cliente quería una mesa redonda y nosotros le dijimos que no podía ser porque solamente eran dos personas y en la mesa redonda comían seis", empieza diciendo la hostelera en un vídeo publicado en TikTok.
"También hay que decir que nos pidió que la mesa fuese lo más cerca del mar posible. Al explicarle que ellos eran dos personas y por lo tanto no podían comer en la mesa de seis ya que nosotros estos días los tenemos que aprovechar para meter a más gente, le ofrecimos otra mesa con las mismas características pero en vez de para seis personas para dos y cerca del mar. El cliente accedió y nos dijo que sí a esta mesa", prosigue.
El problema de la gamba roja
"El cliente llega y lo sentamos en su mesa, que no le pareció bien del todo pero se le explicó que debido a la hora a la que venían la mesa tenía que ser la quedara libre. Le pareció bien, accedieron, se sentaron y ya procedimos a tomarle nota. Entre ellas gamba roja. Nos pregunta sobre el precio y cómo funciona el tema de la gamba roja. En este caso, y por suerte, el encargado le explica que la gamba roja unos 100 gramos serían unas tres gambas. A lo que el cliente nos responde que vale, que le pusiéramos media docena", señala.
"Es decir, seis gambas, que serían unos 200 gramos. Se le sirve lo que han pedido, se les atiende bien. Y todo iba bien hasta que llegó la cuenta. Llega el final de la comida, pide la cuenta. No conforme con la cuenta le dice que si puede llamar al encargado, que le gustaría hablar con él. Por suerte fue el mismo encargado el que lo atendió, y por tanto le explicó cómo funcionaba el tema de la gamba", señala.
"El encargado sale y le pregunta al cliente qué es lo que ha pasado y responde que no está conforme con el precio de la gamba. El encargado le dice que en su momento le explicó que por 100 gramos entraban unas tres gambas y que él le había pedido seis, pero que para se quedase tranquilo le sacaba el paso y tres gambas para que él viese lo que pesaban", dice la hostelera.
Los precios, todos en la carta
La mujer subraya, además, que tienen "una carta en la que pone todos los precios detallados y que el cliente estaba conforme durante toda la comida simplemente lo que no le gustó fue la cuenta".
"El encargado le dijo que le sacaba el peso y la gamba para que se quedase tranquilo y conforme a lo cliente se negó y dijo que no hacía falta. Cuando llegamos a casa me doy cuenta de que tenemos una reseña negativa y no se asemeja en nada a lo que en realidad pasó", se lamenta.
Entre las reacciones, una persona señala: "Acabo de poner mi reseña positiva, además tenía pendiente porque si he estado (hace un mes)". "Las reseñas deberían ir con el ticket de consumición y aportar en lo que no se está de acuerdo", apunta otro. "Deberíamos poder poner nosotros reseñas a clientes, verías como cambiarían muchas cosas", propone uno más.