INTERNACIONAL
12/01/2016 13:40 CET | Actualizado 12/01/2016 13:40 CET

La ayuda llega a la sitiada y moribunda ciudad siria de Madaya: "Hay gente, pero no hay vida"

AFP

La ayuda al fin ha llegado. Al menos 300 personas han sido evacuadas de la localidad siria de Madaya, al noroeste de Damasco y cercada por el régimen de Bachar Al-Assad y sus aliados libaneses, según el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abderrahman.

Otras 400 personas enfermas que necesitan recibir tratamiento médico esperan ser evacuadas de un momento a otro. El cargamento humanitario ha sido organizado por el Comité Internacional de la Cruz Roja, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU y la Media Luna Roja Siria.

Los 42.000 habitantes de Madaya llevan desde octubre sin ayuda humanitaria, después de un asedio que se prolonga ya 181 días. En las últimas semanas han muerto unas 28 personas por falta de alimento, según datos de Médicos sin Fronteras en la zona.

Los primeros convoyes con comida, medicinas y otros productos básicos han entrado este lunes en la necesitada ciudad, unos 44 camiones con 7.800 paquetes de alimentos, "suficientes para 40.000 personas durante un mes", además de medicinas y 20.000 mantas.

Un bebé de la ciudad posa ante una cámara, donde más del 50% de los habitantes son niños.

Dado que Unicef estima que la mitad de la población de Madaya es menor de edad, la ayuda contenía alimentos altamente energéticos para los más pequeños. Pero no había leche en fórmula para bebés, a pesar de la incapacidad de las madres para amamantar dada su propia malnutrición.

Las poblaciones chiíes de Fua y Kefraya, en el norte del país y asediadas por el Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda, han recibido a su vez 21 vehículos con 4.000 paquetes de comida para asistir a 20.000 personas. Se espera que el reparto de la ayuda se prolongue a lo largo de esta semana.

"EN MADAYA HAY GENTE PERO NO HAY VIDA"

"En Madaya hay gente pero no hay vida, la situación es horrible: no hay comida, no hay luz, no hay calefacción con temperaturas bajísimas", ha denunciado Hajjad Malik, representante de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados en Siria. "Los niños han tenido que ir a buscar hierba para alimentarse", ha añadido.

El sufrimiento de Madaya no tiene precedentes en la guerra civil siria, según la ONU. La situación es un "desastre" en la ciudad asediada, ha advertido el portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja, Pawel Krzysiek. "Se te rompe el corazón cuando ves cómo está la gente allí", ha asegurado.

"Nadie sonreía. No es lo que sueles ver cuando llega un convoy. Los niños con los que hablé me dijeron que no tenían fuerzas para jugar", señala la agente de la OMS.

Los médicos locales han recomendado a Elizabeth Hoff, representante de la OMS en la zona, que los organismos internacionales de ayuda hagan visitas "puerta a puerta" para atender a los más débiles, incapaces de salir de sus casas por su propio pie para buscar ayuda.

"Estoy muy alarmada", ha señalado Hoff. "La gente nos recibió en la plaza del mercado, y se veía que estaban desnutridos, hambrientos, cansados y angustiados. Nadie sonreía. No es lo que sueles ver cuando llega un convoy. Los niños con los que hablé me dijeron que no tenían fuerzas para jugar", ha advertido.

Más de 4,5 millones de personas residen en zonas de difícil acceso en Siria, incluidas las 400.000 que habitan en áreas cercadas, bien por el régimen o la oposición, según datos de la ONU.

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