Cómo cuidar tus uñas para que no sean un nido de gérmenes

Si te gusta llevar las uñas largas, este no es el mejor momento.

Las restricciones para limitar la interacción social en todo el mundo son fundamentales para frenar la expansión del coronavirus, pese a las consecuencias culturales y financieras que están teniendo en muchos países, y en muchas empresas que deberán permanecer cerradas hasta nuevo aviso.

A medida que todo el mundo se va adaptando a su nueva normalidad, muchas de las antiguas rutinas, como ponerse uñas postizas o hacerse uñas de gel, han quedado descartadas. Sin embargo, hay un motivo para no dejar de cuidar las uñas y no tiene nada que ver con presumir: las uñas, especialmente si son largas, pueden ser un importante foco de virus y bacterias, incluido el nuevo coronavirus.

Con el fin de evitar que tus uñas se conviertan en una amenaza para tu salud, la edición estadounidense del HuffPost se ha puesto en contacto con varios expertos para conocer la mejor forma de mantener las uñas sanas en casa.

Malas noticias: es hora de cortarse las uñas

La dermatóloga Jessica Krant tiene una mala noticia para quienes se dejan las uñas muy largas: ahora mismo no es el mejor momento para hacerlo.

“La forma más fácil y segura de mantener las uñas sanas es tenerlas cortas, suaves y limpias”, advierte. “Normalmente este consejo solo se aplica al personal sanitario, pero a día de hoy, todo el mundo debe mantener sus uñas lo más limpias posible”. Krant sostiene que la mejor forma de lograrlo es dejarlas cortas, con un milímetro o dos de blanco que sobresalga y recortarlas siguiendo la forma natural de la uña. “También es muy importante pulir los bordes con una lima para que no queden puntas afiladas. Así serán más fuertes y fáciles de limpiar y más seguras de usar con guantes”, concluye.

Si aun así te niegas a cortarlas, límpialas con cepillo

Sarah Gibson Tuttle, fundadora y directora general del salón de belleza Olive & June, recomienda cambiar de lima cada varios meses y lavar bien las herramientas metálicas después de cada uso.

“Los gérmenes pueden alojarse bajo las uñas que sobresalen, sobre todo si están largas”, explica. “La forma más efectiva de defenderse es lavarse y secarse bien las manos con mucha frecuencia. Para garantizar que las lavas bien, frótalas por debajo con un cepillo y jabón, pero asegúrate de mantener limpio ese cepillo”.

Tampoco te pases con el cortaúñas

Una cosa es dejarse las uñas cortas y otra cosa es pasarse, advierte Krant.

“No te cortes todo lo blanco o romperás la protección del dedo y te arriesgarás a sufrir infecciones bajo la uña”.

Tómate tu tiempo al quitarte la manicura de gel

Las manicuras gruesas de gel crean resquicios en las uñas que pueden alojar bacterias, de modo que es hora de deshacerse de ellas. Sin pausa, pero sin prisa.

“Quitarse los geles de uñas en casa lleva su tiempo”, reconoce Krant. “Yo recomiendo que lo hagas mientras haces una videollamada o ves la tele para que no tengas la tentación de darte prisa y las dañes. Necesitarás una lima, acetona, papel aluminio y una toalla caliente”.

Los pasos a seguir son: “Primero, lima la superficie para romper la capa externa. Luego, coloca algodones empapados en acetona sobre tus uñas y envuelve los extremos de los dedos en papel de aluminio. Asegúrate de que empape bien para que los geles se despeguen por completo, lo que te puede llevar entre 10 y 15 minutos. A nosotras nos gusta envolver las manos en toallas calientes para acelerar el proceso. Lo más importante es tener paciencia para que los geles se despeguen antes de retirar los algodones. ¡Nada de arrancar ni rascar!”.

Si llevas uñas acrílicas, ponte una película mientras te las quitas

“El proceso con las uñas acrílicas es similar, pero mucho más largo”, señala Tuttle. “Primero necesitas cortar los bordes de las uñas acrílicas antes de limar la parte superior. Una vez hecho, sigue los mismos pasos que para las uñas de gel. Necesitarás que se te empapen bien en acetona durante casi una hora hasta que las uñas acrílicas se despeguen fácilmente por su cuenta”, explica.

En el caso de que enfermes y tengas que ir al médico, conviene que te quites el esmalte por completo

Krant señala otro motivo por el que tus uñas son un problema.

“Cuando vas al hospital, los médicos tal vez te tengan que poner un oxímetro de pulso en la yema del dedo”, indica. “Eso les ayuda a comprobar qué tal lo están haciendo tus pulmones llevándole oxígeno al resto del cuerpo. Con la amenaza del coronavirus, es una de las pruebas fundamentales que te harían en el hospital para ver si necesitas más asistencia médica”.

Aunque no todos los profesionales de la medicina están de acuerdo, Krant afirma que el gel de uñas interfiere en el buen funcionamiento del oxímetro. “A veces tienen acetona en el hospital, pero no siempre es así. Por su parte, las uñas artificiales impiden por completo el funcionamiento del oxímetro de pulso. Quizás dispongan de otros medios para medirte el nivel de oxígeno o quizás no”.

Ahora que ya sabes lo que hay que hacer, es hora de que lo lleves a la práctica en casa.

Este post fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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