La embajada española en Caracas, preparada para "cualquier contingencia" y con refuerzo del GEO
A la espera de la respuesta de Maduro tras el reconocimiento de Guaidó

Una situación diplomática sin precedentes. El presidente español, Pedro Sánchez, ha reconocido este lunes oficialmente a Juan Guaidó como presidente "encargado" de Venezuela con el fin de organizar unas elecciones libres y democráticas.
Esto supone un antes y un después en las relaciones entre los dos países y una situación de tensión a partir de este momento. El presidente español ha comparecido en La Moncloa, en un día en el que varios países europeos también reconocerán en cascada a Guaidó.
Y ahora muchas miradas se centran en Caracas. El Gobierno ahora está expectante para saber cuál será el siguiente paso de Nicolás Maduro y cómo actuará frente a este reconocimiento. La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, no respondió este viernes tras el Consejo de Ministros a la pregunta de si el Ejecutivo aceptará a un nuevo embajador nombrado por Guaidó.
Todo ello en un país clave para España y al que se considera "hermano". Sánchez ha remarcado en su discurso que el Gobierno "ha tenido, tiene y va a tener siempre muy presente la situación de la numerosa colonia española que reside allí". "Representan una absoluta prioridad", ha recalcado. El presidente no ha aceptado preguntas, por lo que no ha concretado qué pasará con los embajadores.
Un gabinete de coordinación y agentes GEO
La embajada española montó ya hace unos días un "gabinete de coordinación" entre todos los consulados, instituciones y empresas españolas para abordar juntos cualquier situación derivada de esta crisis.
"Montamos un gabinete de coordinación de la embajada, nos hemos puesto en contacto con los consulados, con las empresas españolas y también con las líneas aéreas", confesaba la semana pasada el embajador español en Caracas, Jesús Silva.
España es el segundo inversor en Venezuela después de Holanda y un total de 72 filiales de empresas españolas operaban allí en 2018, pese a que ese país está considerado como el cuarto del mundo más difícil para hacer negocios. Además, se calcula que allí viven unos 170.000 españoles.
Ante la incertidumbre que vive el país, el Ministerio del Interior envió la semana pasada agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO), la unidad de élite de la Policía Nacional, para reforzar la seguridad en la embajada española.
Esta decisión del Gobierno fue adoptada a petición del Ministerio de Exteriores que dirige Josep Borrel para custodiar a la delegación española.
El embajador de España en Venezuela mantuvo también el viernes una reunión con representantes de centros españoles en el país para garantizarles apoyo y atención ante cualquier necesidad que tengan durante esta crisis.
"Les hemos dicho que la embajada, el consulado del Gobierno español, que están preparados para cualquier contingencia y, en ese sentido, sobre todo, tenemos los instrumentos adecuados para proteger a los españoles para cualquier cuestión que tengan o que necesiten", dijo Silva tras el encuentro.
"Tenemos una red adecuada para llegar a todos los españoles, ponernos en contactos con los españoles y estamos en contacto con ellos y no hay ningún motivo para preocuparse y, además en caso de que haya una circunstancia especial o extraordinaria tenemos los medios para atenderlos", garantizó el embajador.
