Un incendio destruye decenas de las históricas estatuas de la Isla de Pascua

Un incendio destruye decenas de las históricas estatuas de la Isla de Pascua

Las llamas han calcinado un centenar de hectáreas, entre las que se encontraba la cantera en la que se fabricaban los moáis: "Es una tragedia sin precedentes para nuestro patrimonio material y natural".

Una de las icónicas cabezas, derribada tras sufrir los efectos del incendio.BRIPA Rapa Nui

Un incendio presuntamente iniciado por la quema intencionada de un pastizal ha destruido decenas de las históricas estatuas de la Isla de Pascua, las conocidas como moáis, ante la incapacidad de los servicios de Bomberos para contener a tiempo las llamas por la falta de efectivos, han lamentado las autoridades chilenas en un comunicado.

Las llamas, que comenzaron el martes, han destruido aproximadamente un centenar de hectáreas y carbonizado las estatuas que se encontraban alrededor del volcán Rano Raraku, uno de los más importantes de la isla, y la cantera en la que se fabricaban las históricas piezas.

Avance sin control de las llamas

El incendio progresó durante horas sin control ante la “incapacidad de su control por falta de (efectivos) de la brigada”, según lamentó el segundo comandante del Cuerpo de Bomberos de Isla de Pascua, Marcos Añigual, en declaraciones recogida por el diario chileno ‘La Tercera’. Los bomberos tardaron toda la mañana del martes en contener las llamas.

El daño a las estatuas fue confirmado a lo largo de los días siguientes por la subsecretaria del Patrimonio Cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile, Carolina Pérez Dattari.

“Los cortafuegos exteriores, realizados por organizaciones y la comunidad evitaron que el lado exterior de la cantera se quemara completamente”, explicó Dattari en su cuenta de Twitter.

“Irrecuperable”

Las primeras evaluaciones han lamentado el gravísimo daño que han sufrido muchas de las estatuas afectadas. “Es irrecuperable”, declaró el alcalde de la isla de Pascua, Pedro Edmunds, a un medio local, una opinión que coincidió con la de la delegada presidencial provincial de la isla, Juliette Hotus.

“Lo que estamos viviendo en Rano Raraku es una tragedia sin precedentes para nuestro patrimonio material y natural”, lamentó, en declaraciones recogidas por ‘El Mercurio’.