Si has llegado a otro 8M pensando que el feminismo es exagerado, ellas tienen algo que decirte
Frente al número creciente de quienes restan importancia a la igualdad de género, estas son las historias que evidencian que hay muchos motivos para luchar por ella.
Y un año más, se llega a otro 8M con el fantasma del retroceso en igualdad sobrevolando. En medio del auge de distintos populismos y de la ultraderecha a escala internacional, el 2026 aterrizó con un dato alarmante que retrata el impacto que está teniendo esa dinámica entre los más jóvenes. Según el Barómetro Juventud y Género de FAD, el número de chicos -¡y chicas!- que se consideran feministas ha caído 12 puntos hasta el 38,4%, cifras de hace un lustro.
Según dichos datos, solo el 26% de los varones jóvenes de entre 15 y 19 años se define como feminista. Es uno de cada cuatro. Pero también hay otros indicadores que evidencian que hay muchos motivos para ser feminista. Según la última Macroencuesta de Violencia contra la Mujer publicada, el 30,3% de las mujeres de más de 16 años residentes en España, ha sufrido violencia física, sexual, económica y/o psicológica por parte de su pareja o expareja. Fuera de la relación, le ha ocurrido al 14,5% de las mayores de dicha edad. Son más de tres millones.
Por estos motivos, desde El HuffPost hemos salido a la calle en busca de respuestas que recuerden y no permitan que caiga en el olvido una funesta realidad. Que, por el mero hecho de ser mujer, a lo largo de la vida es muy probable que tengan que enfrentarse a situaciones machistas y/o de acoso en ámbitos que van desde la calle, al hogar y el trabajo, pasando por el digital.
"Quizás si fuera hombre no iría con ese miedo"
Los testimonios recabados en la calle dibujan un escenario machismo y violencia contra la mujer que va desde micromachismos como "piropos" o "miradas lascivas" a situaciones en que no ha quedado otra opción que salir corriendo. "Dos señores bastante mayores nos acorralaron y empezaron a decirnos cosas fuera de tono, mi amiga y yo tuvimos que salir corriendo", rememora una joven de un episodio en el que "teníamos 15 o 14 años".
"Yo he sentido mucho miedo yendo a casa a sola y, de hecho, a día de hoy, lo sigo teniendo", relata otra mujer. "Ir siempre mirando para atrás, con miedo, y quizás si fuera hombre no iría con ese miedo", respalda otro testimonio. Las cifras lo avalan. La antes mencionada macroencuesta también radiografía este tipo de situaciones. El 36,2% de las mujeres ha sufrido acoso sexual en algún momento de su vida, pero es que al 16,2% le ocurrió ya desde la infancia. En el 71,3% de los casos, fue un desconocido el que las agredió.
Los casos de exhibicionismo no se han quedado solo en la calle, desde hace años han ido creciendo acompasados a la proliferación de la tecnología y el ámbito digital. Un 9,4% de las mujeres indica que ha sido objeto de mensajes sexualmente explícitos inapropiados que les han hecho sentirse ofendidas, humilladas o intimidadas. Y un 2,9% las ha forzado a visionar material pornográfico de algún tipo. No se queda ahí la presión constante. Otro reciente informe del Ministerio de Igualdad, este sobre la violencia digital contra las mujeres, revela que el 80% de las mujeres entre 16 y 24 años han sufrido acoso sexual en redes sociales.
Quienes son conscientes de que lo explicado es una realidad, también tienen un mensaje para los que consideran que el feminismo en un arma política en vez de una necesaria meta social. "A esa gente le diría que echara una mirada al pasado y ver un poco lo que hemos evolucionado", señala una de ellas. "El feminismo implica mucha empatía, conciencia de clase, cuestiones sociales", recuerda otra de ellas.
Y si estos han sido los ejemplos de lo que ellas tienen que decir a quienes niegan o restan importancia a las distintas formas de violencia contra la mujer, también nos hemos encontrado con otra clase de ejemplos. De aquellos hombres que en algún momento de su vida tomaron conciencia de que algo no iba bien en materia de igualdad y lo tuvieron presente en su día a día cambiando hábitos o poniendo de su parte.