Adiós a la infantería: en Ucrania, todo lo que se mueve a campo abierto en un frente de 1.200 kilómetros muere en minutos por culpa de los drones
Estos vehículos no tripulados han significado un cambio de reglas desde la Segunda Guerra Mundial.
Si algo ha dejado claro el conflicto en Ucrania es que la guerra abierta ha cambiado de reglas desde la Segunda Guerra Mundial. Según se informa en The Telegraph, la introducción y el rápido desarrollo del dron como arma suponen un cambio radical en las tácticas de infantería, que ahora representa la gran mayoría de las bajas registradas en el conflicto.
Tal y como reza la publicación, el frente ucraniano es, por el momento, una zona de 10 millas de ancho (16 kilómetros) y 750 millas de largo (1207 kilómetros), cubierta de sensores donde cualquier cosa que se mueva a la vista muere en cuestión de minutos. Por este motivo, ha sido necesario avanzar en camuflaje térmico y espectral oara abordar vulnerabilidades.
En los últimos días, Mykhailo Fedorov, ministro de Defensa ucraniano, publicó un vídeo en las redes sociales que destacaba el "brutal" horror de la guerra actual. En ellos, consultados por el medio de comunicación, se mostraban un montón de imágenes ucranianas en primera persona con drones que apuntaban individualmente a soldados rusos, "cada uno muy consciente de su destino inminente": "algunos intentando escapar del dron, otros preparándose para la explosión, otros simplemente suplicando ser perdonados".
"Está a años luz de todo lo que viví en Irak o Afganistán. Es una película brutal y angustiosa", asegura en unas declaraciones en sus redes sociales recogidas en el medio de comunicación el general.
Justo en el pie de las imágenes que comparte, resume la potencia de este tipo de guerra. Según él, solo en abril han muerto 35.000 soldados rusos. Una cifra que representa aproximadamente el 50% del ejército británico activo, y casi siete veces el número de tropas que el Ejército ha perdido en combate en todas las operaciones desde 1945.
El uso de la IA
El uso de la inteligencia artificial en estos dispositivos no para de acelerarse. Las fuentes de inteligencia y reconocimiento encuentran e identifican el objetivo, y luego se decide si procesar o no dicho objetivo, teniendo en cuenta elementos más amplios como los daños colaterales y la legalidad del ataque. Este es un proceso que lleva tiempo.
El uso de la IA en este proceso acelerará, o ya lo ha hecho, infinitamente con sensores que escanean un campo de batalla, procesando terabytes de información para tomar una decisión instantánea. No obstante, en los ejércitos de Occidente son los humanos los que aún tienen que tomar la decisión final.