Netanyahu se sometió a radioterapia por cáncer de próstata y ocultó el tratamiento
El primer ministro de Israel fue operado el 29 de diciembre de 2024 por una hiperplasia prostática. "Estoy en excelente forma física", garantiza.

La oficina del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha publicado este viernes su informe anual de salud, en el que revela que se sometió a un tratamiento contra el cáncer de próstata después de que los médicos descubrieran un pequeño tumor maligno tras una intervención prostática previa.
Según el informe, el líder del Likud, de 76 años, fue operado el 29 de diciembre de 2024 por una hiperplasia prostática. La intervención fue exitosa y sin complicaciones.
Una resonancia magnética realizada como parte del seguimiento rutinario posterior a la operación reveló una pequeña lesión, de menos de un centímetro, con características sospechosas en la próstata, según el informe.
Según el diagnóstico, ahora se encuentra en buen estado de salud y la dolencia "puede permanecer solo en seguimiento": "Es posible vivir con ello", ha afirmado el político en sus redes sociales.
El informe médico se ha ocultado durante dos meses por la guerra por Irán, pero ahora se hace público para "no permitir que el régimen terrorista de Irán difunda más propaganda falsa contra Israel". Netanyahu tuvo que salir incluso al paso en los primeros días de la operación a rumores intensos en redes sociales sobre su hipotética muerte. Se le veía en los últimos tiempos algo más pálido y delgado que de costumbre.
Según reportó hoy el medio israelí Ynet, Netanyahu solicitó recientemente con éxito el aplazamiento de las audiencias previstas para su juicio por corrupción de esta semana debido a que hoy se someterá a una cirugía para extirparle la próstata en el Hospital Hadassah de Ein Karem (suroeste de Jerusalén), lo que le obligará a permanecer ingresado durante varios días.
"Sin ninguna propagación ni metástasis"
En su cuenta de X, Netanyahu remarca que está "sano" y en "excelente forma física". "Gracias a Dios, eso ya quedó atrás", expone. Detalla que en la exploración se le detectó "una manchita diminuta de menos de un centímetro en la próstata", una "etapa muy temprana de un tumor maligno", pero "sin ninguna propagación ni metástasis".
"Los médicos me dijeron que es muy común en hombres de mi edad, y que hay dos opciones: o no es necesario tratarlo, se puede permanecer solo en seguimiento. Es posible vivir con ello, y muchos lo hacen, o someterse a un tratamiento y eliminar el problema", explica. "Ya me conocen. Cuando me dan información oportuna sobre un peligro potencial, quiero tratarlo de inmediato. Esto es cierto a nivel nacional y también a nivel personal. Eso es lo que hice", llevándose la salud a lo político (no hay que olvidar que hay elecciones en otoño).
"Me sometí a un tratamiento focalizado que eliminó el problema y no dejó rastro de él. Asistí a unas pocas sesiones cortas de tratamiento, leí un libro, y continué trabajando. La mancha desapareció por completo", se felicita. Y cierra: "Baruj Hashem, vencí esto también", o sea "Alabado sea Dios, vencí esto también".
Netanyahu emplea su mensaje, además, para dar las gracias al personal médico que lo ha atendido en uno de los mejores hospitales de Jerusalén, el Hadassah, y para pedir a sus ciudadanos que se cuiden y se hagan revisiones y atiendan los consejos de los sanitarios. "Y de aquí, en vísperas del Shabat, rezo por la paz de nuestros heridos en cuerpo y alma, y les envío un abrazo cálido y una pronta recuperación en su nombre", concluye.
