Derriba 80 drones sin disparar un solo misil: así es el arma de radiofrecuencia que Reino Unido ha probado contra los enjambres de drones
La empresa responsable deja claro que los humanos mantienen el control durante las operaciones pese a que el sistema cuenta con la 'ayuda' de la inteligencia artificial.
Reino Unido se prepara para el futuro desde ya. Una importante empresa de tecnología de defensa llamada Thales ha anunciado un rupturista sistema armado contra drones.
Se trata del sistema denominado RapidDestroyer, que ha superado con éxito las pruebas realizadas en las últimas fechas, y que ya ha sido presentado en sociedad. Su lanzamiento llega en un momento clave por el peso de los drones en contextos de guerra, especialmente en Ucrania.
RapidDestroyer consiste en un arma de energía dirigida por radiofrecuencia (RFDEW, por sus siglas en inglés), que en vez de usar fuerza física, emite potentes ondas de radio que interfieren con los sistemas electrónicos de los drones enemigos. No en vano, las recientes maniobras desarrolladas en suelo y aire británicos han probado que es capaz de derribar 80 drones. La propia empresa presume en un comunicado de que sus exitosas pruebas "suponen otro hito en el avance" de este tipo de tecnologías RFDEW.
“Estas exhaustivas pruebas permitieron un análisis forense de cada ataque, demostrando la neutralización casi inmediata de cada dron y eliminando la posibilidad de que los drones pudieran volver a atacar", proseguía detallando la empresa Thales.
El sistema integra su arma de radiofrecuencia con un software que se apoya en la inteligencia artificial para detectar amenazas y responder a ellas de forma más inmediata. Con la ayuda de rastreo y monitorización de la situación por parte de la IA, los operadores humanos aprueban y adoptan las acciones pertinentes, "por lo que los humanos mantienen el control durante las operaciones", recalca la propia empresa, consciente del debate que se está expandiendo en cuestiones militares sobre hasta dónde se puede contar con la IA.
Como detalla el medio especializado Interesting Engineering, la clave de este novedoso elemento británico es que a diferencia de los sistemas de defensa antimisiles tradicionales, los de radiofrecuencia pueden interceptar varios drones simultáneamente. Y sin necesidad de interceptores.
Las pruebas demuestran un creciente interés en las armas de energía dirigida, ya que los ejércitos buscan mejores maneras de detener los ataques avanzados con drones. Especialmente cuando se trata de enjambres de drones, como se ha visto en las oleadas rusas y ucranianas.