EEUU prevé desplegar 3.000 soldados en Oriente Medio para reforzar su ofensiva contra Irán
La medida, adelantada por The Wall Street Journal, no implicaría la entrada de tropas estadounidenses en territorio iraní, una medida que Trump sigue sin aprobar ante las críticas y las dudas en EEUU.

EEUU prepara sus próximos pasos en Irán y más allá. El Pentágono ya ultima el despliegue de 3.000 soldados de una división aerotransportada de élite en Oriente Medio como medida de refuerzo en su ofensiva contra Teherán.
La medida, que adelanta The Wall Street Journal y posteriormente por Reuters, ambos citando a dos altos mandos militares, no implica, empero, el despliegue terrestre de esas tropas en Irán, el tan temido "botas sobre el terreno" que ni siquiera Trump aprueba en estos momentos. Tampoco la opinión pública estadounidense, algo nada desdeñable en la toma de decisiones a medio año vista de las elecciones de medio mandato.
Una reciente encuesta de Reuters e Ipsos, aprovechando el rumor inicial de un despliegue militar en Irán, evidención el rechazo del 55% de los encuestados, por un 34% de personas que aceptaría enviar un pequeño operativo. Por contra, solo un 7% se reconoce favorable a un operación terrestre a gran escala en Teherán y otros puntos del país.
A la espera de que se dé una orden oficial que las fuentes creen cuestión de horas —si no hay volantazo presidencial previo—, el amplio contingente de la 82 División Aerotransportada abre, en todo caso, el abanico de opciones y acciones a Trump ante Irán. La noticia se ha conocido poco después de saberse que un socio clave de Washington, Arabia Saudí, haya reclamado más ataques contra Irán para impedir que el régimen de los ayatolas se rehaga.
En la zona del Golfo, EEUU cuenta con numerosas bases con personal e infraestructura militar en países aliados, algunos de los cuales se convirtieron en los primeros objetivos iraníes a modo de respuesta a la ofensiva del 28 de febrero.
En las últimas horas y, siempre bajo un constante duelo de relatos, Trump habría abierto la puerta al diálogo, dando un plazo de cinco días de supuesta tregua en busca de un acuerdo con Teherán, mismo que la parte iraní rechaza. De cumplirse el plazo sin acuerdo alguno, el presidente de EEUU advertía de que los bombardeos se retomarían "con toda la fuerza".
Este mismo martes, Trump ha preferido no hacer mención al asunto en otra comparecencia en la Casa Blanca. Allí sí ha presumido de los éxitos "nunca vistos" de su "operación militar" y hasta adelantaba que los nuevos líderes iraníes "nos han dado un regalo", sin querer precisar de qué se trata.
