El presidente de Finlandia lanza la voz de alarma sobre el futuro del continente: "A Europa le quedan cinco años"
"Estamos bajo presión en materia de seguridad desde el Este, particularmente desde Rusia, y esta presión no cesará".
Cada vez es más frecuente y se tiene menos "miedo" de decir. El presidente de Finlandia, Alexander Stubb, ha lanzado una de las advertencias más duras sobre el futuro de Europa desde el inicio de la guerra en Ucrania. Según afirmó durante una conferencia celebrada en la República Checa, el continente dispone de una "ventana de oportunidad" muy limitada para prepararse ante el nuevo escenario geopolítico y militar.
El tiempo se acaba y quizá ya es demasiado tarde. Stubb no es tan pesimista, dentro del pesimismo: "Tenemos una oportunidad que no durará mucho. Quizás cinco años", advierte en esa conferencia, cuyas frases más relevantes se han publicado en el diario alemán Welt.
La declaración llega en un momento de máxima tensión internacional, con la guerra entre Rusia y Ucrania aún abierta, una relación cada vez más fría entre Europa y EEUU y el temor creciente a que Washington reduzca progresivamente su papel como garante de la seguridad europea.
"El orden mundial ha cambiado"
Durante su intervención en la conferencia "Europa como tarea", Stubb aseguró que el continente vive un punto de inflexión histórico comparable al final de la Guerra Fría. Según explicó, la sensación de estabilidad y apertura internacional que existió tras la caída de la Unión Soviética terminó definitivamente. "Esta era terminó en febrero de 2022", indica.
La referencia apunta directamente a la invasión rusa de Ucrania, un conflicto que ha cambiado la política de defensa europea y ha obligado a muchos gobiernos a aumentar el gasto militar después de décadas de reducción. El dirigente finlandés considera además que la nueva política exterior de EEUU acelera todavía más ese cambio global.
Europa teme depender menos de EEUU
Uno de los puntos más importantes del discurso fue el papel de EEUU dentro de la OTAN. Stubb advirtió de que Washington exige más responsabilidad militar a Europa, está cambiando su visión de multilateralismo y mantienen prioridades distintas en política internacional.
El temor europeo se ha intensificado tras las declaraciones de Donald Trump sobre una posible reducción de tropas estadounidenses en Europa. El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, también se pronunció sobre este asunto durante una visita oficial a Suecia, asegurando que "debemos poder contar con la protección de EEUU" y reconoció que Europa tendrá que reforzar su propio peso militar si Washington reduce presencia en el continente: "Cuanto menor sea la presencia militar de EEUU en Europa, mayor deberá ser la de Europa", ha señalado.
Rusia sigue siendo la principal amenaza
El presidente finlandés fue especialmente contundente respecto a Moscú: "Estamos bajo presión en materia de seguridad desde el Este, particularmente desde Rusia, y esta presión no cesará". Las declaraciones llegan mientras continúan los ataques entre Rusia y Ucrania pese a los anuncios cruzados de alto el fuego.
Volodímir Zelenski acusó a Rusia de seguir lanzando drones contra territorio ucraniano durante la noche, incumpliendo la tregua anunciada por Kiev. Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso aseguró haber interceptado decenas de drones ucranianos sobre Crimea y el mar Negro. El intercambio de acusaciones refleja que la guerra sigue lejos de resolverse, los altos el fuego temporales apenas se respetan y el riesgo de escalada continúa presente. Todo apunta a un conflicto de varios años más o hasta que una parte se agote.
La nueva idea de Europa: más defensa y más integración
Stubb defendió que Europa necesita reforzarse en varios frentes al mismo tiempo: defensa, seguridad, política exterior, mercados financieros, investigación, energía y clima. Además, pidió ampliar la Unión Europea hacia los Balcanes Occidentales, Ucrania, Moldavia, e incluso Noruega, Islandia y algún día Reino Unido.
El presidente finlandés cree que la defensa europea ya no puede seguir fragmentada en proyectos nacionales y que se necesitan "soluciones conjuntas más sólidas". Su planteamiento es que la OTAN aporta la estructura militar y la UE debe aportar recursos, inversión y capacidad industrial.
Cinco años decisivos para Europa
La frase de Stubb sobre los "cinco años" resume el temor creciente en muchas capitales europeas: el continente podría entrar en una etapa mucho más insegura si no acelera ahora su transformación estratégica. Europa afronta simultáneamente la guerra en Ucrania, la presión militar rusa, el posible repliegue parcial de EEUU, las tensiones energéticas y económicas y la fragmentación política interna.
Por eso, varios líderes europeos empiezan a hablar abiertamente de rearme continental, autonomía estratégica y defensa común europea.