Estados Unidos envía su delegación de paz a Pakistán e Irán evita un cara a cara: las claves de un acercamiento incierto en Islamabad
Las negociaciones de paz están llenas de incertidumbre a horas de que la delegación enviada por Trump aterrice en la capital pakistaní.

El nuevo acercamiento por la paz entre Estados Unidos e Irán en Islamabad (Pakistán) está marcado por la incertidumbre y signos contradictorios que desvelan que la situación sigue siendo extremadamente compleja. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, que ha aterrizado hace unas horas en la capital pakistaní ha anunciado que no tiene previsto reunirse con los enviados de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, cuyo viaje fue anunciado este viernes por el presidente Donald Trump. Tienen prevista su llegada en las próximas horas.
"No se prevé que ocurra ninguna reunión entre Irán y Estados Unidos. Las observaciones de Irán serían comunicadas a Pakistán", informaron en la madrugada de este sábado las autoridades iraníes, cerrando de un portazo las especulaciones sobre un posible encuentro bilateral.
Su portavoz, Esmaeil Baqaei, ha confirmado esto último a través de sus redes sociales y ha enmarcado la "visita oficial" iraní como parte de los "esfuerzos de mediación y buenos oficios que están llevando a cabo" altos cargos de Pakistán para terminar con "la guerra de agresión impuesta por Estados Unidos y restablecer la paz en nuestra región".
La subdirectora general del think tank German Marshall Fund, Kristina Kausch, explica en declaraciones a Europa Press que el presidente estadounidense es el primer interesado en detener la guerra: "Es una guerra que él no quería en la que básicamente ha caído sin querer, al menos eso es lo que parece de fuera, que se le ha ido las manos". No obstante, la situación actual podría alargarse "durante mucho tiempo", "con distintas excusas".
La esperta apunta a tener en cuenta la estrategia comercial de la Casa Blanca. "Intenta crear la imagen de que el alto del fuego es eficaz, que la guerra pura y dura ha terminado y que son ellos los que deciden sobre si se extiende o no. Que son ellos los que están en control", explica. Eso sí, "nada de esto es cierto".
Gira regional
Tal y como avanza la agencia Efe, es destacable que Abás Araqchí se dirija a Omán después de pasar por Pakistán. Mascate fue el principal mediador entre Estados Unidos e Irán antes de que la Casa Blanca decidiera iniciar la guerra contra Teherán incluso mientras se trabajaba en mantener los canales diplomáticos abiertos. Además, "no cabe duda", de que ambos países discutirán el bloqueo del Estrecho de Ormuz cuya soberanía comparten y cuya reapertura es clave para todas las partes en este conflicto.
En cualquier caso con los tiempos y las distancias que Araqchi tiene previsto recorrer estos días hacen inviable, salvo un cambio de programa de última hora, una reunión en Islamabad.
"Pequeños avances"
Aunque parezca evidente que ninguna de las dos partes quiera ceder, Washington afirmó este viernes que Witkoff y Kushner viajarían tras haber identificado "algunos avances" por parte de Teherán en los últimos días, y después de que fuese Irán el que pidiera un encuentro directo, lo que da a entender que algunos canales diplomáticos han permanecido abiertos estos días.
No obstante, Estados Unidos continúa deteniendo buques mercantes y petroleros iraníes como parte de su bloqueo naval. Trump ordenó mantener vigente el bloqueo pese a que es la principal línea roja de Irán para regresar a las negociaciones directas. Además, también ha impuesto en las últimas horas nuevas sanciones financieras al país persa, orientadas a atacar su comercio petrolero.
A este respecto, Kausch apunta que la cuestión nuclear ha quedado en un segundo plano debido a la complejidad técnica de la materia y la falta de interés de Washington en este tipo de negociaciones largas y metódicas. Recuerda que el acuerdo nuclear de 2015 llevó años de negociación por lo que no ve viable que en cuestión de semanas Irán y Estados Unidos cierren un acuerdo de calado.
Por contra, considera que en el corto plazo Irán va a exigir que cualquier pacto incluya rebajar las sanciones internacionales contra Teherán "de manera significativa". "Para poder implementar un nuevo levantamiento de las sanciones, Trump tiene que pelearse con Netanyahu".
A punto de cumplir dos meses de la ofensiva, el presidente estadounidense vuelve a dar otro giro en su estrategia en la guerra con una tregua flexible y sin aparente fecha de caducidad que justifica en las supuestas divisiones en el seno de la República Islámica sobre el acuerdo final a negociar con la parte norteamericana.
