Este mapa de JPMorgan revela cuándo dejarán de llegar los últimos barriles de Oriente Medio a Europa: "Es una bomba de relojería"
Los especialistas en la cadena de suministro que asesoran al banco advierten que el "shock de suministro" de crudo afecta de forma desigual de este a oeste.
No afectará igual al este que al oeste, pero el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán ya avecina un shock de suministro de petróleo que va a afectar al planeta entero y tendrá consecuencias en la economía. No en balde, la Unión Europea ya está aconsejando a algunos países tratar de contener su consumo energético favoreciendo, entre otras cuestiones, el teletrabajo de sus ciudadanos.
Los expertos en cadena de suministros que asesoran al JPMorgan han elaborado un mapa muy visual en el que se aprecia claramente cuándo se empezarán a notar todavía más los efectos del conflicto en Oriente Medio. Básicamente, tiene en cuenta cuánto tardaría en llegar el último petrolero que pudo cruzar Ormuz con normalidad el 28 de febrero, justo antes de que EEUU e Israel iniciaran su ataque ilegal contra el régimen de los ayatolás.
El mapa es muy gráfico. El golfo Pérsico produce buena parte del crudo que abastece al planeta. Tanto es así que, hasta su cierre, por Ormuz navegaba cada día una quinta parte del petróleo de todo el mundo. Aunque Irán ya ha dejado cruzar algunos buques en circunstancias excepcionales, los efectos del cierre del estrecho ya se estarán haciendo notar en buena parte del litoral de África.
De hecho, el gráfico sitúa que la mayoría de envíos dejarán de llegar entre el 20 de marzo y el 1 de abril a lugares como Yibuti, Kenia, Mozambique o Sudáfrica. La siguiente región en ser golpeada será el sudeste asiático: la mayoría de envíos dejarán de llegar a principios de mes. Afecta a Malasia, Indonesia, Filipinas, Corea del Sur, Japón, Vietnam, Tailandia, China...
Pero justo después irá España y toda Europa. La mayoría de envíos de crudo procedentes del golfo Pérsico dejarán de arribar al Viejo Continente aproximadamente para el día 10 de abril. Es decir, para dentro de unos días, justo después de Semana Santa.
Las circunstancias afectarán en menor medida a EEUU, que verá como para mediados de mes dejarán de recibir crudo procedente de Oriente Medio, si bien la potencia norteamericana tiene producción propia. Por eso el presidente estadounidense Donald Trump llegó a pavonearse estos días, invitando a los países europeos que no le ayudan a reabrir Ormuz a ir allí a buscar su petróleo o ir a EEUU a comprarlo allí.
Oceanía será el último continente en notar los efectos del bloqueo en Ormuz: Australia o Nueva Zelanda verán cómo se interrumpe el flujo de petróleo para el día 20 de este mes.
"Es una bomba de relojería"
El impacto del cierre de Ormuz todavía no se ha hecho notar en buena parte del planeta, sobre todo porque la Agencia Internacional de la Energía (AIE) avanzó una liberación "histórica" de reservas estratégicas de petróleo a la que se adhirieron varios países. Pero las reservas, como su nombre indican, no son infinitas. Y aunque el conflicto en Irán acabara mañana mismo, las consecuencias se seguirán notando a medio plazo.
En ese sentido, el informe del JPMorgan incide en que el impacto no dependerá únicamente del volumen de crudo que dejará de llegar. También del tiempo. El petróleo viaja en barco y los petroleros tardan varios días en alcanzar sus destinos. También precisamente por eso, y por el orden de los flujos de las navieras, los efectos del cierre de Ormuz se notará en distintos momentos y de forma dispar.
El mercado está a punto de experimentar una interrupción progresiva del suministro que se desarrollará de forma secuencial "en lugar de simultánea", de este a oeste. El golpe tampoco será el mismo en una región que en otra precisamente por el papel que jueguen las reservas estratégicas de cada país. En Europa, voces muy autorizadas ya lo advierten: el continente se dirige a un período de estanflación.