¿Intentó Trump usar códigos nucleares? El comentario de un exoficial de la CIA que dispara las especulaciones
Según ha expuesto en un podcast, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, fue el que se opuso a la orden del presidente.
Más allá de la nueva tregua entre Estados Unidos e Irán, que ahora nadie sabe qué duración tiene, un asunto relacionado con la guerra recorre de forma viral las redes sociales: la posibilidad de que el presidente norteamericano, Donald Trump, intentase "utilizar códigos nucleares" durante una tensa reunión, el pasado sábado por la noche. A pesar de la falta de pruebas y de que portavoces de la Casa Blanca declaran que es una afirmacióm falsa, los comentarios corren como la pólvora.
La afirmación se basa en unos comentarios realizados por el exoficial de la CIA Larry Johnson durante su aparición, el 20 de abril, en Judging Freedom, un podcast y programa de entrevistas de YouTube presentado por un exanalista legal de Fox News, Andrew Napolitano. Johnson alegó que una sesión de emergencia en la Casa Blanca se tornó conflictiva cuando, según dijo, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, se mantuvo firme en su postura contra una orden presidencial para recurrir a estos códigos.
Según Johnson, el intercambio fue "aparentemente una gran discusión", que resultó en la supuesta negativa del general Caine a facilitar el uso de "los llamados códigos nucleares". Como supuesta prueba, el podcast incluyó imágenes de Caine caminando por los terrenos de la Casa Blanca con la cabeza baja. Más adelante, en el mismo episodio, Napolitano muestra imágenes del general caminando al aire libre en los terrenos de la Casa Blanca, igualmente cariacontecido.
Sin embargo, medios norteamericanos como Newsweek han publicado que no han encontrado ninguna corroboración independiente de este roce. El 18 de abril se celebraron reuniones de alto nivel para debatir el fin del alto el fuego en Irán, eso es cierto, pero nadie "ha verificado que se haya invocado la autorización para lanzar misiles nucleares", expone el medio.
Algunos miembros del Partido Republicano también han expresado su escepticismo ante la acusación lanzada por el exmiembro de la CIA. "Simplemente no lo creo. No me lo puedo imaginar. Ya saben cómo es el presidente, no me puedo imaginar que eso haya sido alguna vez una consideración seria", declaró el senador de Carolina del Norte, Thom Tillis.
El protocolo y los hechos
El eje central de la afirmación -que un general simplemente "dijo que no" a entregar los códigos atómicos- choca con la realidad del Mando y Control Nuclear de EEUU (NC2). Según los protocolos establecidos para el presente año, el jefe del Estado Mayor Conjunto es asesor, no comandante. Si bien una orden de lanzamiento requiere la "Regla de las Dos Personas", o sea, la verificación del secretario de Defensa, el sistema está diseñado para garantizar que se ejecute una orden legal del Comandante en Jefe. Un conflicto por cuestiones de códigos representaría una crisis constitucional que va mucho más allá de un simple desacuerdo. Así pues, el presidente carece de autoridad unilateral para vetar una orden judicial.
Antes de que se acordara el alto el fuego, el 7 de abril pasado, Trump lanzó una severa advertencia en Truth Social, afirmando: "Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás", lo que generó preocupación ante la posibilidad de un ataque nuclear. Posteriormente, la Casa Blanca tuvo que declarar que "no se trataba de una amenaza vacía" y que "el Pentágono tenía una lista de objetivos que estaban preparados para atacar", pero no hizo mención alguna de ataques de esta naturaleza.
¿Quién es Johnson?
Larry Johnson es un exoficial de la CIA que posteriormente se desempeñó como subdirector de la Oficina de Contraterrorismo del Departamento de Estado de EEUU, entre los años 1989 y 1993.
Sin embargo, en los últimos tiempos, sus afirmaciones sobre asuntos de inteligencia han sido objeto de escrutinio público. Figuró entre las personas vinculadas a una acusación ampliamente cuestionada en 2017, según la cual la agencia de inteligencia británica GCHQ ayudó a la administración del demócrata Barack Obama a espiar la campaña presidencial de Trump, una acusación que fue rechazada públicamente por funcionarios estadounidenses y británicos y calificada por GCHQ de "totalmente ridícula".
Anteriormente, Johnson también difundió rumores falsos de que Michelle Obama, la abogada y primera dama entonces, había pronunciado un discurso racista contra las personas blancas. También ha aparecido en medios estatales rusos, donde sus comentarios han sido amplificados en narrativas a favor del Kremlin y de su presidente, Vladimir Putin.