Israel dice que destruirán 100 edificios por cada dron que deje heridos... tras 3.200 libaneses asesinados
El ministro ultra Belazel Smotrich hace este llamamiento tras la muerte de una soldado de 20 años. Entretanto, las IDF ordenan el desalojo de 200.000 civiles en Tiro, ciudad Patrimonio de la Humanidad bajo bombardeo.

El Ejército israelí continúa acusando dificultades para avanzar o retener posiciones en su incursión militar —ilegal y contraria al derecho internacional— en el sur de Líbano, donde ocupa parte del territorio esgrimiendo que es para recortar terreno a la milicia proiraní Hizbulá. La campaña no está resultando contar con la misma superioridad bélica que la exhibida en la Franja de Gaza, con decenas de bajas de soldados y pérdidas de material militar o la maquinaria pesada con la que destruyen las casas de civiles.
La última de estas muertes ha sido la de la soldado de 20 años Rotem Yanai, quien fue asesinada mediante un ataque con dron del grupo armado chií, que someten a las IDF a un constante acoso mediante francotiradores y lanzamiento de vehículos no tripulados. A pesar de que Israel —y también Hizbulá— han venido violado recurrentemente el supuesto alto al fuego pactado —idéntica situación en Gaza—, uno de los ministros más ultras de la coalición que sustenta al primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha vuelto a dejar una amenaza que evidencia la enésima violación del derecho internacional.
Se trata del líder sionista y ministro de Finanzas, Belazel Smotrich, quien en una publicación en su cuenta oficial de X ha llamado a destruir un centenar de edificios de los suburbios de Beirut —barrio de la capital libanesa con mayor presencia de milicianos de Hizbulá— por cada dron que cause heridos entre los soldados israelíes. Cabe recordar que las IDF han dejado un total de 3.180 libaneses asesinados desde comienzos del pasado marzo.

Smotrich pide más destrucción, mientras su ejército va a desalojar a 200.000 civiles de Tiro, Patrimonio de la Humanidad bajo bombardeo
"Usted sabe que la única manera de proteger a nuestros soldados ahora mismo es derribar diez edificios a las afueras de Beirut por cada dron. Por cada dron que dañe a uno de nuestros soldados, debemos derribar cien edificios", ha reclamado Smotrich, el mismo ministro detrás del plan —ilegal— para la ampliación de las colonias israelíes en Jerusalén Este, destinada también a impedir la constitución formal y unión de un futuro Estado palestino conectado entre las ocupadas Gaza y Cisjordania.
"Los únicos culpables de la muerte de [la soldado] Rotem Yanai son los malditos terroristas de Hizbulá, a quienes debemos destruir", ha añadido Smotrich, obviando que el Ejército israelí, en los últimos días, ha bombardeado infraestructuras vitales, como una represa que abastece de agua a los civiles libaneses en el sur, una cuestión que es considerada como un ataque contra la población por el derecho internacional. Y la que se suma el hecho de que las líneas de división elegidas por Tel Aviv son los ríos que riegan esta importante área de producción agrícola. Mas no solo eso.
En la mañana de este jueves, el Ejército israelí insistí en que los 200.000 residentes —cifras de antes de la actual invasión— de la ciudad de Tiro sean desplazados forzosamente de esta urbe milenaria. Tiro no es cualquier ciudad, es una joya histórica de la civilización fenicia en la que han convivido distintas culturas y las tres religiones desde su fundación. Está considerada como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. Y también está siendo sometida a constantes bombardeos.
