Venganza de Trump: ordena investigar a la escritora que lo acusó de agresión sexual
El Departamento de Justicia indagan si E. Jean Carroll, de 82 años, cometió perjurio en el marco de las demandas civiles que interpuso contra el republicano.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos (conocido como DOJ) ha iniciado una investigación criminal contra la escritora y excolumnista E. Jean Carroll, según informaron múltiples fuentes familiarizadas con el asunto a medios como la CNN y el New York Times. Las autoridades investigan si Carroll, de 82 años, cometió perjurio en el marco de las demandas civiles que interpuso contra el presidente Donald Trump.
La pesquisa está siendo liderada por la Fiscalía Federal para el Distrito Norte de Illinois, a cargo del fiscal federal Andrew Boutros, detallan los citados medios. Por su parte, el fiscal general interino, Todd Blanche, ha recusado de participar en esta investigación debido a que en el pasado ejerció como abogado defensor de Trump precisamente en los propios casos civiles vinculados a Carroll. Su cargo, de hecho, se entiende como un pago por sus servicios prestados, porque siempre ha sido uno de los asesores legales del magnate.
El caso conocido ahora, que se entiende como un gesto de venganza pura del presidente, se centra en determinar si Carroll mintió durante una declaración bajo juramento (deposition) en el año 2022, cuando afirmó que no había aceptado apoyo financiero externo para financiar sus batallas legales contra Trump.
Casi seis meses después de dicha declaración, y antes de que comenzara el juicio, los abogados de Carroll notificaron al juez y a la defensa de Trump que una organización sin fines de lucro financiada por Reid Hoffman, el magnate multimillonario y cofundador de LinkedIn, había costeado parte de los gastos y honorarios legales de la escritora.
En su momento, los letrados de Trump argumentaron que Carroll había ocultado deliberadamente la financiación de Hoffman para proteger su credibilidad. Por el contrario, la defensa de la escritora sostuvo que ella nunca se había reunido ni hablado con nadie de dicha organización. Tras aclararse la situación, el juez permitió a la abogada de Trump, Alina Habba, volver a interrogar a Carroll en una segunda declaración.
Posteriormente, en 2024, un panel de tres jueces de un tribunal federal de apelaciones en Nueva York desestimó la reclamación trumpista de que Carroll había mentido, sosteniendo que la escritora argumentó de manera plausible que, simplemente, había olvidado el limitado financiamiento externo que sus propios abogados habían obtenido.
El mar de fondo
E. Jean Carroll relató inicialmente en su libro de 2019, What Do We Need Men For? (¿Para qué necesitamos a los hombres?), que Donald Trump la había agredido sexualmente en el probador de una tienda departamental de Nueva York, a mediados de la década de 1990. Trump negó rotundamente la acusación, afirmando que ella estaba "mintiendo totalmente" y declarando que "no era su tipo" por mayor defensa.
A raíz de esa revelación, Carroll demandó a Trump en el ámbito civil por abuso sexual y difamación. En 2023, un jurado determinó que Trump era responsable de abuso sexual y difamación por los comentarios que hizo en 2022, otorgándole a Carroll una indemnización de cinco millones de dólares.
Un año después, en 2024, otro jurado dictaminó que Trump era responsable de difamación por declaraciones emitidas en 2019, ordenándole pagar 83.3 millones de dólares adicionales. El presidente ha apelado ambos veredictos y recientemente solicitó pausar los procedimientos mientras busca que la Corte Suprema de EEUU revise el caso.
Así que Trump, perdedor de los juicios, está resentido. Pero hay que entender este ataque contra Carroll en un entorno mayor, porque esta indagatoria representa el ejemplo más reciente de una serie de investigaciones criminales impulsadas bajo la administración de Trump en contra de opositores políticos y figuras críticas a su gestión.
El Departamento de Justicia bajo ha abierto causas contra el exdirector del FBI James Comey, la fiscal general de Nueva York Letitia James, la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook, así como contra legisladores demócratas del Congreso, entre ellos Adam Schiff e Ilhan Omar. Hasta la fecha, ninguna de estas pesquisas ha derivado en condenas judiciales, pero sí han generado ríos de tinta, erosionando la imagen de todos estos profesionales y altos funcionarios, a los que Trump rechaza por su supuesta cercanía a los demócratas -la oposición- o por buscarle a él mismo las vueltas en los tribunales.
Tanto los portavoces oficiales del Departamento de Justicia como los representantes legales de E. Jean Carroll han declinado, por ahora, hacer comentarios públicos sobre la apertura de esta investigación penal.
