Juan Carlos, mecánico cubano de 56 años: "En una crisis como esta, el coche de carbón es la mejor opción que tenemos"
Ha logrado que su coche funcione con carbón vegetal, un combustible mucho más barato y abundante en Cuba en estos momentos que la gasolina.
Desde que el pasado 3 de enero, EEUU intervino militarmente en Venezuela y apartó del poder, por medio de una detención, a Nicolás Maduro, Cuba está sufriendo una gravísima crisis energética.
El país presidido por Donald Trump ha cortado el suministro de petróleo venezolano a Cuba y, además, ha amenazado con imponer aranceles a cualquier país que intente abastecer de crudo a la isla.
Ante esta complicada situación, la gasolina se encuentra estrictamente racionada en el país. De hecho, el producto, en el mercado negro, se vende a un precio de 8 dólares por litro, una cifra que sextuplica el precio oficial.
No obstante, Juan Carlos Pino, un mecánico cubano de 56 años, está tratando de ponerle solución a esa escasez de combustible a través de la 'creación' de un coche que funciona con carbón.
Tal y como recoge la agencia de noticias Reuters, el mecánico ha modificado su Fiat Polski de 1980 (fabricado en Polonia) y ha logrado que funcione con carbón vegetal, un combustible mucho más barato y abundante en Cuba en estos momentos.
"Necesitamos movilidad, necesitamos poder sembrar"
Respecto a su vehículo modificado y a la falta de suministro de gasolina en Cuba, el mecánico cubano ha destacado que "en una crisis como esta, el coche de carbón es la mejor opción que tenemos".
Juan Carlos Pino no piensa detenerse tras conseguir que su coche funcione con carbón vegetal. Tiene en su cabeza llevar ese mismo sistema a un tractor. "Necesitamos movilidad, necesitamos poder sembrar", ha subrayado el mecánico de 56 años.
El depósito especial de combustible (con capacidad para 60 litros) desarrollado por Pino va soldado en la parte trasera del Fiat Polski y ha sido construido íntegramente con chatarra y objetos reciclados.
En cuanto a su funcionamiento, desde Reuters detallan que el carbón se quema dentro de un tanque de propano modificado, sellado con la tapa de un transformador. El filtro está hecho con una jarra de leche de acero inoxidable rellena de ropa vieja.