La CIA contradice el optimismo de Trump: Irán puede resistir el bloqueo naval durante meses
Un informe confidencial de le Inteligencia concluye que los ayatolás conservan un importante arsenal de misiles y drones. Nada que ver con el triunfalismo de EEUU.

Un informe confidencial de la CIA (la Central Intelligence Agency o Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos) entregado esta semana a la Casa Blanca ha puesto en duda la narrativa del presidente Donald Trump sobre el inminente colapso de Irán.
Según el análisis de este dossier, desvelado esta madrugada por el diario The Washington Post, Teherán tiene la capacidad de sobrevivir al bloqueo naval estadounidense en el Estrecho de Ormuz durante al menos tres o cuatro meses antes de sufrir penurias económicas críticas, contradiciendo las afirmaciones oficiales de que el régimen está al borde del abismo.
El presidente republicano defendió recientemente la eficacia de la operación militar, describiéndola como un "muro de acero" y asegurando que la economía iraní está "destrozada" y su moneda es "papel mojado". Sin embargo, la evaluación de su propia Intelligencia sugiere que el régimen teocrático ha implementado estrategias de evasión eficaces, como el almacenamiento de crudo en buques cisterna fondeados y el uso de rutas alternativas que han mitigado el impacto inmediato del cerco.
El documento, además, arroja datos sobre el poderío militar de la República Islámica tras los recientes enfrentamientos que rebajan notablemente el tono triunfante de Washington. Por ejemplo, Irán conserva aproximadamente el 70% de sus reservas de misiles preexistentes a la guerra y el 75% de sus plataformas de lanzamiento siguen operativas, lo que dificulta su neutralización mediante ataques aéreos.
Los satélites norteamericanos han detectado que las fuerzas de los clérigos han logrado reabrir casi todas sus instalaciones de almacenamiento subterráneo y ha continuado ensamblando nuevos misiles que estaban en producción al inicio de las hostilidades.
Los daños propios, mayores de los calculados
Lo que dice la CIA se ve refrendado por una investigación visual del Post que revela que los daños sufridos por las fuerzas estadounidenses en la región son superiores a los admitidos públicamente. Doble revés: ni han logrado tanto ni han salvado tanto.
Se estima que los ataques iraníes con drones y misiles, mantenidos durante unos 40 días hasta que se acordó el alto el fuego y repetidos de forma muy puntual, como la pasada noche, han afectado al menos 228 estructuras o equipos en bases militares de EEUU en Oriente Medio.
Mientras la Casa Blanca, a través de su portavoz Anna Kelly, insiste en que Irán pierde 500 millones de dólares diarios y que la operación Furia Épica ha aplastado militarmente al país, los analistas de la CIA advierten de forma reiterada que el liderazgo iraní se muestra cada vez más "confiado y decidido". Pudieron matar al líder supremo, Ali Jamenei, el 28 de febrero, en las primeras horas de ofensiva, pero el sistema sigue con su hijo Mojtaba y han acabado ascendiendo líderes más duros, más extremistas, que además están notablemente enfadados por la guerra irsaelo-norteamericana.
Según detalla también el informe, Teherán apuesta a que su "resistencia interna" y su capacidad de represión doméstica superarán la voluntad política de Washington a largo plazo. De cesión no se habla, preciasamente.
El bloqueo de Ormuz fue impuesto por Trump el pasado 14 de abril tras el colapso de las conversaciones de paz en Pakistán. A pesar de la presión económica extrema, Irán se niega a cumplir con las demandas de Washington, que incluyen el abandono total del enriquecimiento de uranio y la entrega de sus arsenales.
Lo que comenzó como una campaña para derrocar al régimen o desmantelar su capacidad nuclear podría estar logrando lo contrario: un Irán con un liderazgo más radicalizado y una infraestructura militar que, pese a los bombardeos, mantiene su capacidad de golpear objetivos estratégicos en el Golfo. De las protestas populares por el coste de la vida y la falta de libertades de diciembre y enero, que Trump enarboló como una de sus banderas para intervenir, no queda nada, entre los bombardeos, el duelo y la represión.
