Maguire, instructor del ejército británico en Ucrania: "Los ucranianos tienen mucha más imaginación táctica que nosotros, toman riesgos que nosotros no tomaríamos"
No, la lentitud no es pereza ni la flexibilidad ante la cadena de mando, un error necesariamente. A veces, por necesidad, hay que hacer las cosas de otra manera.
El Reino Unido lidera el entrenamiento multinacional de soldados ucranianos para prepararlos para la guerra con Rusia, compartiendo las mejores prácticas occidentales con sus aliados de Kiev. En este proceso, las tropas de Volodimir Zelenski también han compartido su valiosa experiencia de combate. Hasta el punto de que sus tropas han impresionado y enseñado a los soldados que los forman.
Los ucranianos, dicen los aliados del oeste, "tienen mucha más imaginación táctica que nosotros", como declara a Business Insider el mayor Maguire, un oficial militar británico que participó en el citado entrenamiento.
"No es que las fuerzas armadas británicas carezcan de imaginación. Los soldados ucranianos, por necesidad, están dispuestos a asumir más riesgos y a pensar de forma innovadora, mientras que los soldados británicos, en general, "tienen una mentalidad de entrenamiento" más centrada en las reglas", explicó.
Por ejemplo, lo observó de primera mano durante la planificación de una emboscada. Maguire comentó que estaba "apegado a nuestra doctrina de emboscada", que incluye un grupo de ataque y grupos diseñados para cortar la huida de cualquier soldado o la llegada de refuerzos. Los soldados ucranianos con los que estaba "se escabulleron y planificaron esto durante seis horas". Luego, "presentaron el plan tácticamente más brillante que pude imaginar". El plan utilizaba el terreno de maneras que él no había considerado. Eran "mucho más flexibles y se sentían más cómodos tras abandonar la doctrina", afirmó.
Maguire declaró al citado medio que el cuerpo de oficiales de Ucrania, en particular, está "menos adoctrinado que el nuestro", en referencia al de Londres. Los describió como civiles que se han rebelado, "y no están tan limitados por las normas de comportamiento militar". Es algo que se vio en los primeros días de la "operación militar especial" de Rusia, que supera los cuatro años, y que se sigue viendo, pasado todo ese tiempo.
Los soldados ucranianos hacen las cosas de manera diferente. Y pone ejemplos. Para empezar, no están tan apegados a la doctrina establecida y, en cambio, "se sienten mucho más cómodos asumiendo riesgos tácticos y, en consecuencia, son capaces de mostrar un poco más de imaginación. No todos, pero sin duda los mejores pueden y lo hicieron".
Maguire compartió con el BI que los ucranianos "se sentían mucho más cómodos asumiendo riesgos tácticos que nosotros, como ejército británico, no tomaríamos, porque nos preocuparían las medidas de control. Y creo que eso se debe simplemente a la necesidad. Lo entienden. Tienen claro su objetivo".
El Reino Unido, en cierta medida, se ve limitado por seguir en fase de entrenamiento. Dicho esto, las cosas están cambiando. Maguire afirmó que la mentalidad británica antes de la invasión rusa a gran escala en 2022 se centraba más en la "seguridad táctica". "La mentalidad ucraniana es muy diferente", dijo.
Ahora la mentalidad del Ejército británico ha cambiado, también. Sin embargo, una pregunta clave es si el cambio es lo suficientemente rápido. Maguire no estaba seguro. Pero un cambio importante que observa es que los soldados entran en acción con una comprensión más clara de que podrían morir en el cumplimiento de su deber.
Aprendizaje mutuo
Maguire dirigió un subgrupo que entrenó a soldados ucranianos que ya tenían experiencia en el campo de batalla. El entrenamiento se llevó a cabo a través de la Operación Interflex, el programa de entrenamiento liderado por el Reino Unido con el apoyo de 13 naciones asociadas, entre ellas Canadá, Australia y Dinamarca. Este entrenamiento también capacita a nuevos reclutas ucranianos sin experiencia en combate y, en total, el programa ha entrenado a más de 62.000 ucranianos.
Estos soldados experimentados poseen una experiencia de la que carecen los soldados occidentales que los entrenan. El Reino Unido y sus aliados no han librado una guerra industrial a gran escala en décadas y están estudiando Ucrania para adaptarse.
Maguire afirmó que entrenar a ucranianos con experiencia previa resultaba intimidante para los instructores occidentales, pero aun así se produjo un valioso intercambio de conocimientos para ambas partes. Todos aprenden.
"El Reino Unido ha aprendido mucho observando la guerra y apoyando a Ucrania, especialmente en áreas como la guerra con drones, donde las unidades británicas se han volcado en tácticas de combate con drones pequeños, derivadas de la guerra. El intercambio también ha sido revelador en otros aspectos", declara en la entrevista.
Maguire comentó, igualmente, que los entrenadores se sorprendieron inicialmente por la lentitud con la que se movían los ucranianos en combate. Lo que al principio se percibió como cierta pereza, se reconoció como una estrategia acertada en un campo de batalla plagado de trampas. Los ucranianos tienen "una mayor comprensión de lo que se necesita para ganar: una determinación inquebrantable", concluye.