Meloni tacha de "inaceptables" las críticas a León XIV y Trump se sorprende: "Estoy impactado con ella"
El presidente de EE.UU. arremetió contra la Santa Sede por su "terrible política exterior". El papa lo tiene claro: "la Iglesia tiene la obligación moral de ir en contra de la guerra".

El distanciamiento entre Donald Trump y Giorgia Meloni, su mayor aliada en Europa, es evidente. El presidente de Estados Unidos, ha asegurado este martes estar sorprendido con la primera ministra italiana, después de tachar de "inaceptables" sus críticas al papa León XIV. De hecho, subrayó que "la inaceptable es ella".
En una entrevista exclusiva con el diario italiano Corriere della Sera y preguntado sobre la reacción de Meloni, Trump ha sido tajante: "Es ella la que es inaceptable, porque no le importa si Irán tiene un arma nuclear y volaría por los aires a Italia en dos minutos si tuviera la posibilidad".
Asismismo, ha aprovechado para volver a arremeter contra el Pontífice de quien dijo que "no entiende, y no debería hablar de guerra, porque no tiene ni idea de lo que está pasando. No entiende que en Irán mataron a 42.000 manifestantes el mes pasado".
Este domingo el presidente de Estados Unidos calificó al Santo Padre de "terrible en política experior" y le instó a "dejar de complacer a la izquierda radical". "El papa León es DÉBIL con el crimen y terrible en política exterior". Además, le instó a "concentrarse en ser un gran Papa, no un político", porque "está perjudicando a la Iglesia católica".
La reacción desde la Santa Sede no tardó en llegar. Durante un vuelo destino Argelia, León XIV recordó un día más tarde que "el Evangelio es claro" y que "la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra". "Las cosas que yo digo no tienen por qué ser entendidas como un ataque a nadie. El mensaje del evangelio es muy claro: Bienaventurados los que construyen la paz". Además, afirmó no tener "miedo" de la Administración Trump.
En la entrevista con el periódico italiano, hecha por vía telefónica y de apenas seis minutos de duración, Trump ha insistido en apuntar contra la primera ministra italiana por su supuesta inacción en el conflicto en Oriente Medio y la acusó de pretender que "Estados Unidos haga el trabajo por ella". "Ya no es la misma persona, e Italia no será el mismo país. La inmigración está matando a Italia y a toda Europa", ha sentenciado, tras confirmar que Meloni y él no hablan "desde hace mucho tiempo".
Distancia con su mayor aliada en Europa
"¿A ustedes les gusta el hecho de que su presidenta no esté haciendo nada para obtener el petróleo? ¿Le gusta a la gente? No puedo imaginarlo. Estoy impactado con ella. Pensaba que tenía valor, me equivoqué", declaró Trump en su conversación con el periódico italiano.
El presidente justificó este distanciamiento porque, según él, Meloni "no quiere ayudarnos con la OTAN, no quiere ayudarnos a deshacernos del arma nuclear. Es muy diferente de lo que pensaba". "Dice simplemente que Italia no quiere estar involucrada. Aunque Italia obtiene su petróleo de allá, aunque Estados Unidos es muy importante para Italia. No cree que Italia deba estar involucrada", afirmó.
A continuación, Trump ha señalado que Europa "se está destruyendo a sí misma desde el interior con sus políticas energéticas". "Pagan los costes de energía más altos del mundo y ni siquiera están dispuestos a luchar por el estrecho de Ormuz, de donde la reciben. Dependen de Donald Trump para que lo mantenga abierto", ha afirmado.
En este sentido, preguntado por el diario italiano, ha revelado haber solicitado a Italia el envío de dragaminas a la zona, sin éxito. "He pedido enviar todo lo que quieran, pero no quieren porque la OTAN es un tigre de papel", ha concluido.
Las palabras de Meloni
Fue este lunes cuando la primera ministra italina criticó las palabras del presidente de Estados Unidos. "Creía que el sentido de mi declaración de esta mañana había quedado claro, pero lo reitero con mayor claridad. Considero inaceptables las palabras del presidente Trump dirigidas al Santo Padre", afirmó Meloni en un comunicado.
La jefa del Ejecutivo italiano subrayó que el Papa es el jefe de la Iglesia Católica y que es "justo y normal que invoque la paz y condene cualquier forma de guerra". Esta reacción llegó tras el rechazo unánime de todo el arco político italiano.
