"Miraron hacia otro lado": el demoledor informe que destapa cómo los bancos de Wall Street blindaron a Epstein
La investigación, liderada por el senador demócrata Ron Wyden, ha llevado incluso a algunas entidades a lamentar lo ocurrido. La capa con la que cubrieron al pederasta está hecha de empresas pantalla a o dinero en efectivo.

Durante años, la pregunta central en torno a las actividades ilícitas del financiero estadounidense Jeffrey Epstein no sólo ha sido quiénes formaban parte de su red de contactos y quién abusó gracias a él de chicas menores de edad, sino cómo logró sostener una compleja estructura económica global para financiar sus delitos. Ahora, una exhaustiva investigación del Senado de los Estados Unidos publicada esta semana ofrece respuestas contundentes sobre el papel jugado por varias de las mayores instituciones financieras de Wall Street.
El dossier, titulado reveladoramente Looking the Other Way ("Mirar hacia otro lado") y liderado por el senador demócrata Ron Wyden -el miembro de mayor rango en el Comité de Finanzas del Senado-, sostiene que altos ejecutivos bancarios ignoraron o encubrieron las maniobras de Epstein. Según el documento, las entidades prefirieron mantener los depósitos del magnate y conservar el acceso a su red de clientes multimillonarios antes que cumplir con sus obligaciones legales de prevención del lavado de dinero.
"Dijimos desde el principio que para llegar al fondo del encubrimiento de Jeffrey Epstein había que seguir la pista del dinero. Los registros bancarios detallan un patrón impactante: los bancos más grandes de Wall Street eligieron ignorar pruebas claras de tráfico sexual y blanqueo de capitales solo para mantener a un cliente rico en sus libros", afirmó el senador Wyden al presentar las conclusiones.
Cientos de millones bajo sospecha
El reporte da cierre a un proceso de indagación iniciado en 2022 que incluyó la revisión de miles de páginas de Reportes de Actividad Sospechosa (SAR, por sus siglas en inglés), archivos de demandas judiciales e información interna facilitada por el Departamento del Tesoro.
Entre los hallazgos principales destaca la actuación de Bank of America, entidad a la que el informe acusa de haber "violado probablemente" las leyes federales contra el blanqueo de capitales al omitir notificar a tiempo transferencias por un valor acumulado de 170 millones de dólares procedentes del magnate inversor Leon Black hacia cuentas vinculadas a Epstein.
Respecto a JPMorgan Chase, la investigación revela cómo algunos de sus ejecutivos presuntamente asesoraron a Epstein sobre cómo retirar elevadas sumas de dinero en efectivo a través de empresas pantalla. Esta táctica habría permitido al magnate ocultar el destino del capital tanto a los departamentos de cumplimiento normativo del propio banco como a los reguladores federales.
Por su parte, Deutsche Bank es señalado por haber presentado avisos de actividad sospechosa únicamente después de la muerte de Epstein en una prisión de Nueva York en 2019, omitiendo las alertas durante los años en que el financista canalizaba fondos de forma activa.

Principales infracciones
Entre los principales movimientos sospechosos que ha detectado el Comité de Finanzas del Senado está el retraso en los avisos obligatorios: los bancos tardaron meses o años en notificar las operaciones irregulares al gobierno federal, en presunta violación de las normas antiblanqueo.
Además, queda acreditada la financiación de la red de abusos, porque la disponibilidad constante de dinero en efectivo facilito la captación, traslado y permanencia de las víctimas de la red de tráfico sexual. También se ve a las claras la priorización de clientes VIP, toda vez que las entidades antepusieron sus relaciones comerciales con multimillonarios asociados a Epstein por encima de las alertas de cumplimiento interno.
No sólo facilitaron las cosas, sino que bloquearon la supervisión de lo que estaba pasando. Wyden criticó a agencias federales y a previas administraciones (sin hacer sangre en colores políticos porque a todos salpica) por entorpecer el acceso completo a los expedientes del caso.
El informe presentado por el demócrata no se limita a detallar las irregularidades, sino que se plantea como una "hoja de ruta" dirigida a fiscales e investigadores federales para exigir responsabilidades judiciales a las élites financieras involucradas.
Asimismo, el senador Wyden ha planteado un paquete de reformas legislativas para endurecer la supervisión sobre el sector bancario. La primera sería la firma personal de ejecutivos, esto es, la exigencia de que los banqueros certifiquen individualmente haber realizado la debida diligencia sobre cuentas pertenecientes a clientes de muy alto patrimonio.
Además, reclama sanciones más severas, como incrementar las penas civiles y penales para entidades y directivos que incurran en negligencia continuada ante operaciones sospechosas, y requerir que los bancos informen de inmediato al Departamento del Tesoro cuando decidan cancelar la cuenta de un cliente por sospechas de tráfico de personas o blanqueo de capitales.
Las reacciones
Tras la publicación del documento, las entidades bancarias señaladas emitieron comunicados reafirmando su compromiso normativo o recordando los acuerdos alcanzados anteriormente. No ha habido grandes peticiones de perdón o disculpa, como era de esperar, pero alguna ha dejado entrever su vergüenza por lo ocurrido, aunque no haya más consecuencias por ahora.
Un portavoz de Bank of America aseguró que la institución toma con "total seriedad" sus obligaciones legales y reglamentarias, señalando que "como se ha dicho anteriormente, el banco no facilitó ninguna actividad ilícita".
Por su parte, un representante de Deutsche Bank expresó el pesar de la entidad por su vínculo pasado con el financista: "Lamentamos nuestra conexión histórica con Jeffrey Epstein. Hemos cooperado plenamente con las agencias reguladoras y policiales en sus investigaciones y hemos realizado inversiones significativas para reforzar nuestros sistemas de control interno".
JPMorgan Chase, entidad que en 2023 alcanzó un acuerdo extrajudicial multimillonario con víctimas de Epstein sin admitir responsabilidad legal, no hizo comentarios inmediatos tras la difusión de este nuevo reporte.
Su divulgación se produce en un ambiente de elevada tensión política en Washington, a pocos meses de las elecciones legislativas de medio término (midterms) fijadas para noviembre de 2026, en las que los demócratas podrían arrebatar a los republicanos el control de la Cámara de Representantes o del Senado, ambas en manos conservadoras y facilitadoras, pues, de las políticas del presidente, Donald Trump, cuyo papel en el caso Epstein, del que fue un gran amigo, sigue sin aclararse.
