Otra vez mirando al abismo: cómo están las cosas tras la vuelta de los ataques cruzados en Oriente Medio
Israel no ha dejado de golpear Líbano, irritando a Teherán hasta la réplica, en defensa de sus aliados de Hezbolá. El fuego ha alcanzado, con las horas, a intereses de EEUU y Washington ha replicado. El alto el fuego no se rompe, dicen pese a todo.
Oriente Medio se asoma, de nuevo, al abismo. La incertidumbre, la violencia y el dolor, que nunca se han ido, se multiplican en las últimas horas al retomarse los ataques cruzados entre Estados Unidos, Israel e Irán, recordándonos que la guerra iniciada por los aliados el 28 de febrero pasado no ha acabado. Llevamos semanas de supuestos acuerdos parciales sobre el estrecho de Ormuz, de negociaciones con Pakistán de mediador, de documentos que van y vienen, pero paz no hay. Sí, en cambio, una volatilidad bien conocida, que se puede disparar en cualquier instante. Como ahora.
Este miércoles, la Guardia Revolucionaria iraní ha anunciado ataques contra una base estadounidense en Jordania y otros 21 objetivos en el Golfo Pérsico, en represalia por los ataques de EEUU previos en torno al estrecho de Ormuz, según informaron medios iraníes. Estos enfrentamientos constituyen uno de los mayores intercambios de hostilidades desde que ambos países acordaron un alto el fuego, en abril. Sólo hay armisticio en el papel.
Los ataques iraníes, que incluyeron ataques en Kuwait y Baréin, se produjeron después de que el ejército estadounidense anunciara el 11 de febrero que había atacado la defensa aérea, las estaciones de control terrestre y los radares de vigilancia iraníes cerca del estrecho, en respuesta al derribo de un helicóptero Apache estadounidense el martes, según declaró el presidente. Donald Trump. "Creo que la respuesta debe ser muy fuerte, muy contundente, y esta lo es", declaró Trump a ABC News ayer mismo.
Parece que nadie quiere una guerra mayor, pero de incidente en incidente y de provocación en provocación los líderes de los países implicados van escalando, y así crecen los cementerios, los escombros y -lo más prosaico- los precios.
La escalada de violencia profundiza las dudas sobre las perspectivas de un acuerdo para poner fin a la guerra. Teherán respondió atacando a países vecinos del Golfo que albergan bases estadounidenses y prácticamente bloqueando el estrecho de Ormuz, una vía vital para el transporte de petróleo y gas.
Los últimos ataques estadounidenses duraron aproximadamente cuatro horas antes de que el Comando Central de Estados Unidos anunciara su finalización poco antes de las 9:00 horas de ayer (seis horas más en Madrid). Un funcionario estadounidense declaró que casi 20 objetivos iraníes habían sido alcanzados, expone la agencia Reuters.
Los medios estatales iraníes informaron que la isla de Qeshm y la ciudad portuaria de Sirik, en el estrecho de Ormuz, fueron atacadas. Se escucharon explosiones en la cercana Bandar Abbas y, posteriormente, en las inmediaciones de Jask, cerca de la entrada del estrecho, según informaron medios iraníes, citando fuentes locales y residentes.
La Guardia Revolucionaria iraní declaró, en respuesta, que había atacado cuatro objetivos en la base estadounidense de Al-Azraq en Jordania con misiles de largo alcance, según informaron medios iraníes. Este cuerpo afirmó, igualmente, que entre los objetivos se encontraban hangares de cazas F-35 y un centro de mando y control, y advirtió que estaban preparados para dar una respuesta contundente y decisiva a cualquier nuevo ataque estadounidense.
Las fuerzas armadas jordanas anunciaron también esta mañana la interceptación y el derribo de cinco misiles lanzados desde Irán hacia Al Azraq. El ejército añadió que los restos de la operación cayeron en territorio jordano, pero no causaron heridos ni daños materiales.
El ejército kuwaití declaró que sus sistemas de defensa aérea estaban atacando objetivos aéreos hostiles e instó a la población a seguir las instrucciones de seguridad oficiales, después de que la Guardia Revolucionaria iraní anunciara haber atacado con drones la base Ali Al Salem en Kuwait.
Según esos medios de comunicación oficiales y semioficiales, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber atacado con drones a la Quinta Flota estadounidense en Bahréin y amenazó con "respuestas más severas" si continuaban las hostilidades. El Ministerio del Interior de Bahréin informó que se había activado la sirena de alerta e instó a la población a buscar refugio. Las defensas aéreas habían repelido los ataques iraníes, según publicó poco después un asesor de prensa del rey de Bahréin en X.
En las primeras semanas de esta contienda, hasta 14 países de la región se vieron afectados por los lanzamientos de proyectiles, en una guerra global que causó daños personales inéditos y hundió la imagen de reducto seguro que habían tenido durante décadas los poderosos países del golfo Pérsico.
Teherán ha avisado a los países del Golfo sobre su "responsabilidad" de impedir cualquier uso de su territorio por parte del Ejército estadounidense para atacar Irán, según se lee en un comunicado liberado esta mañana. "Advertimos que Irán no dudará en ejercer su derecho inherente a defenderse, incluso atacando el origen de los ataques y las bases e instalaciones logísticas utilizadas para operaciones agresivas contra Irán", apunta el texto.
El director de la Compañía de Agua de Hormozgán, en Irán, informó a media mañana de que entre los lugares bombardeados por EEUU figuran dos depósitos de agua con capacidad para 500 y 2.000 metros cúbicos, antes de recalcar que estas instalaciones "jugaban un papel vital a la hora de dar agua potable" a la población de la zona. Los equipos de emergencia y los técnicos están trabajando ya "para poner en marcha medidas alternativas para garantizar un suministro sostenible de agua" a los residentes en esta parte de Irán, según ha recogido la cadena de televisión pública iraní, IRIB.
Estados Unidos siempre insiste en que sus ataques se llevan a cabo "con munición de precisión", pero en este caso los ayatolás insisten en que la diana era civil, no militar, y eso se podría corresponder con un crimen de guerra, según el derecho internacional.
Además, seis personas armadas abordaron un carguero en aguas cercanas al Yemen y hubo un intercambio de disparos, según aseguró este miércoles la llamada Operación de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO, en inglés), un servicio de información de la Marina para fuerzas militares y la industria naviera. En una nota de advertencia colgada en su página web, la UKMTO señala que ha recibido un informe de un incidente ocurrido a 88 millas náuticas (unos 141 kilómetros) al suroeste de Balhaf, en el Yemen. Se entiende que es obra de los hutíes, otro brazo amigo de Teherán, que está apretando en el mar Rojo para ayudar a los propósitos del régimen clerical.
Pese a todo, un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, declaró a la CNN que las evaluaciones iniciales mostraban que casi todos los misiles y drones lanzados por Irán habían sido interceptados y que no tenían conocimiento inmediato de ningún informe sobre daños a personal estadounidense o a instalaciones estadounidenses.
Los precios del petróleo ya están subiendo cerca de un 1% al inicio de la sesión asiática del miércoles tras la escalada de hostilidades.
¿No es gran cosa?
El martes, un helicóptero Apache estadounidense fue derribado por un dron de ataque iraní, según un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato. Los dos pilotos estadounidenses involucrados en el incidente resultaron ilesos, dijo Trump.
Los medios estatales iraníes citaron una fuente militar que afirmó que no se habían realizado operaciones militares aéreas ofensivas en el estrecho de Ormuz en las 24 horas previas.
Un dron de superficie de la Armada estadounidense localizó y rescató a los dos tripulantes, informó el ejército estadounidense, después de que el helicóptero de ataque del Ejército estadounidense se estrellara en aguas cercanas a la costa de Omán mientras patrullaba alrededor de las 3:00 del lunes (dos horas menos en España).
El Comando Central del ejército estadounidense no dio ninguna explicación sobre el accidente. Indicó que los dos tripulantes fueron rescatados después de dos horas y que se encontraban en condición estable, una evaluación más cautelosa que la descripción de Trump.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, no se pronunció directamente sobre el incidente del helicóptero, pero afirmó en una publicación en X que las fuerzas extranjeras en la región corrían el riesgo de verse involucradas en accidentes o fuego cruzado. "Para reducir el riesgo, la mejor solución es que se retiren", escribió.
Trump declaró a The Wall Street Journal durante una llamada telefónica el martes que el incidente del helicóptero "no era grave" y recalcó que "el piloto está bien". Sin embargo, el episodio podría dificultar aún más los esfuerzos para negociar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra en Oriente Medio y reabra el estrecho de Ormuz.
"La próxima semana" o "meses"
Trump ha afirmado repetidamente que Irán y Estados Unidos están cerca de un acuerdo, aunque se han observado pocos avances desde que entró en vigor un frágil alto el fuego a principios de abril. Sus últimas palabras, incluso tras una agresión innegable, dan cuenta de que no quiere más líos. Sabe el republicano dónde se ha metido solo, cuando prometió no entrar en guerras, no enterrar soldados, no gastar dinero fuera, y no quiere romper y volver a batallar incluso cuando le dan en un helicóptero.
Los combates entre Israel y los militantes libaneses de Hezbolá, respaldados por Irán, en han continuado, y los ayatolás insisten en que eso no lo puede tolerar, que no habrá un acuerdo con la Casa Blanca si no es global e incluye a sus aliados, de lo poco que le queda en el debilitado Eje de Resistencia. Teherán ha mantenido, por eso, sus restricciones a la mayor parte del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, que antes de la guerra transportaba una quinta parte del petróleo crudo y el gas natural licuado del mundo.
Washington, por su parte, ha impuesto su propio bloqueo a los puertos iraníes. El secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, declaró el martes que el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz está aumentando "de manera muy significativa", pero añadió que se necesitarán muchos meses para restablecer los flujos normales de energía una vez finalizada la guerra.
Trump ha afirmado que cualquier acuerdo de paz debe garantizar que Irán no pueda desarrollar un arma nuclear. Irán niega tener tales ambiciones. Las demandas de Irán incluyen el levantamiento de las sanciones internacionales, la liberación de miles de millones de dólares en activos congelados y el reconocimiento de su control sobre el estrecho.
Esta misma noche, el vicepresidente norteamericano, JD Vance, afirmó que la Casa Blanca está cerca de alcanzar un acuerdo con Irán, aunque evitó fijar una fecha concreta para el desenlace. Según dijo, el entendimiento podría concretarse "la próxima semana" o demorarse "meses".
Durante una entrevista concedida a CBS News, Vance transmitió su optimismo sobre el estado de las conversaciones, aunque reconoció que todavía existen asuntos pendientes antes de alcanzar un acuerdo definitivo. Parece mentira con los disparos cruzados de la noche, de los que ya iba teniendo noticia, pese a que la entrevista fuera grabada ayer martes por la tarde. Cuando se le preguntó si esperaba que hubiera un pacto antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato, que son en noviembre, afirmó: "Absolutamente. Creo que lo vamos a saber mucho antes".
"Ahora mismo siento que estamos en posición de conseguir un acuerdo que sea bueno para Estados Unidos desde el punto de vista económico y que realmente aborde el programa nuclear iraní, no solo ahora, no solo mientras Donald Trump sea presidente, sino a largo plazo", concluyó.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, está manteniendo hoy conversaciones telefónicas con sus homólogos saudí y turco tras el nuevo intercambio de ataques, de las que aún no ha trascendido conclusión alguna, informa EFE. China ha pedido "calma y moderación" a las partes.