Trump reúne en Miami a líderes latinoamericanos de derechas y anuncia una coalición militar contra el narcotráfico
No han sido invitados México, Brasil ni Colombia, las tres mayores economías latinoamericanas gobernadas actualmente por líderes progresistas.
El presidente de EEUU, Donald Trump, reunió este sábado en Miami a más de una decena de líderes latinoamericanos en la cumbre Escudo de las Américas, un encuentro centrado en seguridad regional, lucha contra el narcotráfico y la influencia geopolítica en América Latina. La cita también dejó mensajes directos sobre México, Cuba y Venezuela, además de un anuncio: la creación de una coalición militar regional contra los carteles.
El encuentro se celebra en el Trump National Doral Miami, un complejo hotelero propiedad del propio mandatario. Según Washington, el objetivo es coordinar estrategias de seguridad y consolidar el liderazgo estadounidense en América Latina, en un contexto marcado por el avance de China en la región.
Entre los asistentes figuran dirigentes afines a Washington como Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador), Rodrigo Chaves (Costa Rica), Luis Abinader (República Dominicana), Santiago Peña (Paraguay) o Irfaan Ali (Guyana), además del presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast.
No fueron invitados México, Brasil ni Colombia, las tres mayores economías latinoamericanas gobernadas actualmente por líderes progresistas.
Trump anuncia una coalición militar contra los carteles
Uno de los principales anuncios de la cumbre fue la creación de una coalición regional para combatir militarmente al narcotráfico, en especial a los carteles que operan en México.
Trump afirmó que "México es el epicentro de la violencia de los carteles", aunque elogió personalmente a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.
El presidente estadounidense insistió en que los carteles mexicanos están "impulsando gran parte del derramamiento de sangre y el caos en el hemisferio" y reiteró que Washington hará "lo que sea necesario" para defender su seguridad nacional.
Trump llegó incluso a relatar conversaciones con Sheinbaum en las que le propuso bombardear posiciones de los carteles o enviar tropas estadounidenses, una idea que la mandataria mexicana rechazó.
La iniciativa Escudo de las Américas contempla que casi veinte países del continente cooperen con EEUU en operaciones contra los llamados "narcoterroristas".
Venezuela y el caso Alex Saab
La cumbre coincide además con un momento de gran tensión política en Venezuela. Según el diario Miami Herald, EEUU negocia con la administración interina encabezada por Delcy Rodríguez la posible extradición del empresario Alex Saab.
Saab es considerado por la justicia estadounidense uno de los principales operadores financieros del gobierno de Nicolás Maduro, acusado de conspiración para lavar dinero y participar en esquemas de corrupción.
El empresario, nacido en Colombia y de origen libanés, fue detenido en Cabo Verde en 2020 y extraditado posteriormente a EEUU. Sin embargo, el proceso judicial fue suspendido en 2023 durante un intercambio de presos entre Caracas y Washington.
En diciembre de ese año fue liberado por el gobierno de Joe Biden y regresó a Venezuela, donde fue nombrado ministro de Industrias y Producción Nacional.
Ahora, según fuentes citadas por el Miami Herald, Saab podría ser extraditado de nuevo a EEUU tras intensas negociaciones.
La situación se produce después de la incursión militar estadounidense del 3 de enero en Caracas, que terminó con la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico.
Un foro alternativo a la Cumbre de las Américas
El encuentro de Miami se presenta como una alternativa política a la tradicional Cumbre de las Américas, creada en 1994 para reunir a todos los líderes del continente.
La cita regional del año pasado fue cancelada por desacuerdos entre los gobiernos del hemisferio, lo que llevó a la Casa Blanca a impulsar ahora un foro más reducido con aliados ideológicos.
Además de la seguridad y el narcotráfico, el encuentro también aborda la influencia creciente de China en América Latina, un tema prioritario para Washington. En las últimas semanas, Estados Unidos ha presionado a varios gobiernos de la región para reducir acuerdos con empresas chinas, incluido el proyecto de cable de fibra óptica en Chile o la presencia de compañías de Hong Kong en el Canal de Panamá.
La cumbre se desarrolla en paralelo a otras crisis internacionales, sobre todo al conflicto en Irán. Trump, de hecho, acortó su participación en el encuentro para viajar a la base aérea de Dover, donde llegaron los cuerpos de seis militares estadounidenses fallecidos en la guerra con Irán.