Trump revela que iba a atacar Irán este martes y que sus aliados árabes le pidieron frenarlo "dos o tres días"
Arabia Saudí, Catar y Emiratos convencieron al presidente de EEUU para aplazar la ofensiva mientras siguen las negociaciones con Teherán.
Donald Trump aseguró este lunes que tenía previsto lanzar un ataque contra Irán este martes, pero que finalmente decidió aplazarlo temporalmente después de recibir presiones directas de varios de sus principales aliados en Oriente Próximo.
"Arabia Saudí, Catar, Emiratos Árabes Unidos y algunos otros me pidieron si podíamos retrasarlo dos o tres días", explicó el presidente estadounidense durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.
Según Trump, esos países consideran que todavía existe una posibilidad real de alcanzar un acuerdo diplomático con Teherán y evitar así una nueva escalada militar en la región.
"Creen que están muy cerca de lograr un acuerdo", afirmó.
Trump admite que ya había avisado a Israel
El presidente explicó además que la decisión ya ha sido comunicada a Israel y dejó claro que el aplazamiento podría ser únicamente temporal. "He retrasado el ataque por un breve período de tiempo. Con suerte quizás para siempre, pero posiblemente solo por un tiempo", señaló.
Hasta ahora Trump no había reconocido públicamente que existiera una ofensiva militar prevista para este martes. La revelación supone además un nuevo salto en la tensión alrededor de Irán, después de semanas de negociaciones prácticamente bloqueadas entre Washington y Teherán.
Pese al aplazamiento, el mandatario estadounidense aseguró en Truth Social que ha ordenado a las Fuerzas Armadas permanecer preparadas "para un ataque a gran escala contra Irán en cualquier momento" si las conversaciones fracasan.
El estrecho de Ormuz vuelve a preocupar al mundo
Las negociaciones entre ambos países siguen estancadas principalmente por las exigencias de Washington para limitar el programa nuclear iraní y frenar el enriquecimiento de uranio.
Irán ha rechazado reiteradamente esas condiciones y este lunes anunció que ha enviado una contrapropuesta a través de mediadores paquistaníes.
Mientras tanto, el temor internacional vuelve a centrarse en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles del planeta para el comercio energético mundial.
La posibilidad de una nueva ofensiva militar y de un eventual bloqueo iraní del paso marítimo amenaza con provocar fuertes consecuencias económicas globales y nuevas turbulencias en los mercados energéticos.
Y Trump, de momento, parece haber decidido darle a la diplomacia apenas "dos o tres días" más.