Von der Leyen avisa de un mundo "brutal e implacable" y urge a Europa a blindarse con aliados como Australia
La presidenta de la Comisión Europea advierte de un escenario global cada vez más inestable, con amenazas como la desinformación, la dependencia económica o el cambio climático, y defiende reforzar la cooperación internacional.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha lanzado una de las advertencias más contundentes de los últimos meses sobre el momento que atraviesa el mundo. Desde el Parlamento australiano, la dirigente alemana ha dibujado un escenario internacional marcado por la incertidumbre, las tensiones geopolíticas y la erosión de las reglas que durante décadas han sostenido el equilibrio global.
"El mundo en el que vivimos es brutal, duro e implacable", afirmó, en un discurso que refleja la creciente preocupación en Bruselas por el rumbo de la situación internacional.
Von der Leyen subrayó que Europa se enfrenta a "un momento peligroso", en el que muchas de las certezas del pasado han dejado de ser válidas. La globalización, las alianzas tradicionales o incluso la idea de seguridad territorial están siendo cuestionadas por un contexto en el que las amenazas ya no entienden de fronteras.
En este sentido, advirtió de que la distancia geográfica, que históricamente ha protegido a países como Australia, ha dejado de ser un factor determinante. "Actores maliciosos pueden alcanzar nuestras fronteras sin salir de las suyas", señaló, en referencia directa a fenómenos como los ciberataques, la desinformación o la injerencia extranjera.
Un mundo sin refugios seguros
En este escenario, la presidenta de la Comisión Europea defendió con claridad la necesidad de reforzar las alianzas estratégicas. A su juicio, la seguridad de Europa y la de Australia están cada vez más conectadas, no solo en el ámbito militar, sino también en el económico y tecnológico.
"Cuando estamos lado a lado somos más fuertes", afirmó, en un mensaje que busca consolidar un eje de cooperación entre ambos bloques en un momento de creciente competencia global. Esta visión se ha materializado, además, en la firma de un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Australia tras casi una década de negociaciones, un pacto que eliminará aranceles y facilitará el intercambio de bienes y servicios.
Von der Leyen también puso el foco en los riesgos derivados de una dependencia excesiva de determinados países, en una referencia implícita a China, y defendió la necesidad de diversificar las cadenas de suministro para garantizar la seguridad económica e industrial.
Nuevos desafíos y horizontes
A este desafío se suma el impacto del cambio climático, que, según advirtió, ya está "devastando" comunidades en Europa y exige una respuesta coordinada a nivel internacional. La transición energética, en este sentido, se perfila como uno de los pilares de la cooperación entre la UE y Australia.
El mensaje de fondo es claro: el mundo ha cambiado, y Europa debe adaptarse a una nueva realidad en la que la estabilidad ya no está garantizada. En ese contexto, la apuesta por alianzas sólidas, abiertas y basadas en reglas se presenta como una de las pocas certezas que quedan.
