Javier Soriano, maestro cervecero: "Soy enemigo del vaso congelado, provoca ruptura de temperatura con el punto de frío que trae la cerveza"
Este especialista recomienda que, cuando se tome en casa, "se le dé un último punto de frío en el congelador, pero siempre pendientes de que no se congele".

Javier Soriano, maestro cervecero y Beer Sommelier de la Fundación Cruzcampo ha explicado la mejor manera de servir la cerveza, que no es como mucha gente la sirve y la pide.
Resalta que es "totalmente enemigo" de que se tome en un vaso congelado y explica la razón: "Con el vaso congelado tenemos una ruptura de temperatura con el punto de frío que trae la cerveza, y vamos a provocar un exceso de espuma. Lo que soy amigo es del vaso refrigerado, pero que esté en armarios de frío para vasos de cerveza. Es decir, que no se meta ningún otro producto que no sea un vaso de cerveza, porque si compartimos ese espacio para enfriar otros productos, esos olores que pueden haber ahí en el ambiente, la cerveza lo puede captar", según ha publicado Abc.
Otro misterio que desvela Soriano es por qué en unos bares nos sabe mejor la cerveza que en otros. "Mucha gente me lo dice, pero el producto es exactamente igual para todos los bares. Simplemente, la rotación es súper importante. En Sevilla hay bares emblemáticos donde la cerveza está muy buena y es fruto de esa rotación, del gran volumen. El 90% de la cerveza es agua. Y las aguas paradas al final dan olor. Estamos hablando de frescura y ese es el secreto", asegura.
Sobre la posibilidad, y que empieza a ser una moda entre los muy cerveceros, de tener un tirador en casa, este maestro cervecero opina "sería imposible que cada persona tuviera un tirador en su casa". Y añade que" la finalidad es que cuando el consumidor vaya a un punto de venta, aprecie mucho más el producto y sepa cuál es el protocolo del ritual para que tengamos una cerveza perfecta". De hecho, añade, "en Cruzcampo damos la oportunidad a los enamorados de la cerveza a que aprendan a tirar su cortadita perfecta".
Precisamente sobre la cerveza que representa, la Cruzcampo, explica también que "es una cerveza que admite la espuma y una espuma viva, fresca, creada o provocada de su propio tiraje, no una espuma provocada en el retroceso de la espuma". Javier Soriano dice que la espuma "hay que crearla o hay que provocarla en su mismo tiraje": "Dentro de ese ritual, hay un momento del inicio donde en ángulo de 45 grados el caudal cae y va rompiendo en el vaso y provocando esa espuma. Ahí será la habilidad que tenga el camarero para ir subiendo el ángulo a 90 grados y servir con esos tres deditos de espuma", aconseja.
Además, añade que no debe de dar miedo, porque "la espuma es la tapadera y es la interfase que evita que el carbónico disuelto se escape o por lo contrario, que entre el aire a la cerveza y el óxido al producto". En cuanto a la Cruzcampo, prosigue, "cuanto más fría esté, más buena está": "La forma que tenemos nosotros de producir Cruzcampo y la frescura que tiene el barril, hace que todo el frío que le imprimamos al producto se transmita y exprese mejor. Nuestra cerveza Cruzcampo, que es una cerveza lager, es recomendable que esté entre dos y cuatro grados. Esa sería la temperatura ideal para degustar este tipo de cerveza".
Y, aparte de, como decíamos al principio, este experto es enemigo del vaso congelado para servir la cerveza, también recomienda que cuando tomamos cerveza en casa, "le podemos dar un último punto de frío en el congelador". Pero puntualiza: "Aunque animo a que estemos pendiente para que no llegue al punto de congelación, porque si es una lata vamos a ganar volumen, y si es un botellín puede explotar. Además, una vez congelada, organoléptica y sensorialmente ha perdido atributos. Por lo tanto, si metemos botellín en el congelador de casa habrá que controlar el tiempo de congelación más que la temperatura", concluye.
