Renata, 101 años: "No sé cocinar. Desayuno a las 9 de la mañana un té y un cruasán caliente. Para comer, pasta con judías o en salsa, y siempre ceno fuera"
Estilo de vida
Estilo de vida

Renata, 101 años: "No sé cocinar. Desayuno a las 9 de la mañana un té y un cruasán caliente. Para comer, pasta con judías o en salsa, y siempre ceno fuera"

Asegura que sigue disfrutando intensamente de las pequeñas cosas de la vida.

Renata Pucci di BenisichiGetty Images/ @balarm.it

Cuando se habla de personas que han superado el siglo de vida, es habitual pensar en estrictas rutinas saludables, una alimentación milimétricamente cuidada y hábitos casi perfectos. Sin embargo, Renata Pucci di Benisichi, una aristócrata siciliana de 101 años, rompe por completo ese estereotipo.

En una entrevista concedida al diario italiano Corriere della Sera, la centenaria confesó que nunca ha sido una apasionada de la cocina y que su alimentación está lejos de las dietas que suelen asociarse a la longevidad. "No sé cocinar nada", afirma con naturalidad al explicar cómo transcurre un día cualquiera de su vida. 

Té, un cruasán y pasta

Renata comienza su día a las nueve de la mañana con un desayuno sencillo compuesto por una taza de té y un cruasán caliente. A la hora de comer suele optar por platos tradicionales italianos, como pasta con judías o con salsa de tomate. Después toma unas galletas saladas con queso crema y mermelada o una pieza de fruta.

La mayor sorpresa llega por la noche. No suele quedarse en casa, asegura que siempre sale a cenar fuera. De hecho, pertenece a dos clubes sociales en Palermo y, cuando no acude a ellos, disfruta yendo al cine o compartiendo una pizza de mozzarella y tomate. 

Afrontar las pérdidas sin dejar de vivir

Uno de los aspectos negativos de vivir una vida tan larga es que dejas a mucha gente atrás y te toca asumir pérdidas muy dolorosas. A lo largo de su vida ha tenido que enfrentarse a momentos especialmente duros, como la muerte de su esposo y, años después, la de su hija Maria Catena, que desarrolló buena parte de su carrera en UNICEF.

Reconoce que perder a una hija fue el golpe más difícil de superar. "Al principio, ya no te importa nada. Entonces reuní todas mis fuerzas: tenía que vivir. Y al cabo de un tiempo, me di cuenta de que sufría menos", recuerda.

"Pienso en la muerte y me da miedo"

A sus 101 años, Renata no esconde que piensa con frecuencia en la muerte. Aun así, asegura que sigue disfrutando intensamente de las pequeñas cosas de la vida. "Creo profundamente en Dios", afirma. Pero añade que echará de menos bajar las escaleras, comer un arancini, salir por la noche y conducir. 

Para fortalecer la longevidad, además de la alimentación, influyen otros factores como la genética, la actividad física, el entorno, el acceso a la atención sanitaria, el bienestar emocional y el mantenimiento de una vida social activa, un aspecto que Renata sigue cultivando más de un siglo después de su nacimiento.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Redactora en El HuffPost España, donde aborda actualidad y estilo de vida. Graduada en Periodismo por la Universidad CEU San Pablo, inició su carrera como becaria en este mismo medio, que ha sido su verdadera escuela. Madrileña con raíces manchegas, escribe sobre una amplia variedad de temas como: sociedad, cultura, viajes, salud y consumo. Siempre con el objetivo de informar, orientar y despertar la curiosidad del lector.

Comentar:
comentar / ver comentarios