Ana Luzón, experta en nutrición: "Si comes bien, duermes bien y haces ejercicio, no necesitas probióticos, gastas en algo que tu cuerpo hace solo"
"Adoptar los hábitos adecuados tiene un impacto mucho mayor sobre la microbiota que tomar una cápsula sin un objetivo concreto", afirma esta técnica en dietética.

La mayoría de las personas que toman probióticos "no lo hacen porque exista una indicación clínica clara, sino porque han oído que son buenos para la microbiota", señala la técnica superior en Nutrición y Dietética, Ana Luzón. Es lo que ha visto a lo largo de s dilatada experiencia en consulta. "Y esa idea, aunque parte de una base real, se ha simplificado demasiado", explica.
"Durante los últimos años hemos aprendido muchísimo sobre la microbiota intestinal y sabemos que desempeña un papel importante en la salud digestiva, inmunológica e incluso metabólica", asegura Luzón. Sin embargo, advierte de que "una cosa es que la microbiota sea importante y otra muy distinta pensar que todo el mundo necesita un probiótico".
De hecho, para la mayoría de las personas sanas, Luzón dice que los pilares para cuidar la microbiota siguen siendo "mucho más sencillos y mucho más baratos": "Comer suficiente fibra, consumir frutas y verduras a diario, incluir legumbres varias veces por semana, tomar alimentos fermentados (si te gustan), dormir bien , hacer ejercicio y gestionar el estrés". Si logramos adoptar los hábitos que enumera Luzón, "eso tiene un impacto mucho mayor sobre la microbiota que tomar una cápsula sin un objetivo concreto", afirma esta técnica en dietética.
"Pero es verdad que hay ocasiones en el consumo de probióticos sí pueden estar indicado, añade esta especialista: "Los probióticos no son todos iguales. Cada cepa tiene efectos distintos y no sirven todas para lo mismo". Y recuerda que hay evidencia para algunas situaciones concretas. "Por ejemplo, para la prevención o reducción de la diarrea asociada a antibióticos; para algunas infecciones gastrointestinales; para determinados casos de síndrome del intestino irritable, aunque los resultados son variables; para algunas enfermedades inflamatorias intestinales con cepas específicas, y para prevención de la enterocolitis necrosante en recién nacidos prematuros (en el ámbito hospitalario)", enumera Luzón.
Es decir, no existe un "probiótico para todo", resume esta experta. "Hay probióticos que funcionan para una situación concreta y otros que no tienen ningún efecto sobre ese mismo problema", resalta. Sobre el error más frecuente que comenten algunas personas, ana Luzón dice que "llegan ya a la consulta diciendo: '"Llevo meses tomando probióticos porque quiero cuidar mi microbiota'. Y cuando revisamos su alimentación descubrimos que comen muy poca fruta; apenas toman verduras; las legumbres aparecen una vez cada 15 días; duermen mal, y viven con mucho estrés", relata.
En esa situación, "el probiótico difícilmente va a compensar unos hábitos que no favorecen una microbiota diversa", añade: "Es un poco como querer mejorar la forma física comprando unas zapatillas nuevas sin salir nunca a caminar".
En cuanto a los alimentos fermentados, como el yogur, el kéfir o algunos vegetales fermentados, que son los que nos aportan prebióticos, "pueden formar parte de una alimentación saludable", destaca Luzón. "Pero tampoco conviene presentarlos como alimentos milagro. Su beneficio probablemente no depende solo de los microorganismos que contienen, sino del conjunto de una dieta rica en alimentos vegetales y poco procesados", añade esta especialista.
Así que, en conclusión, "la idea principal es que la microbiota no se cuida comprando el suplemento más caro, se cuida alimentando cada día a las bacterias que ya viven en nuestro intestino": "Y para eso, el mejor 'prebiótico' sigue siendo una alimentación rica en fibra, variada y basada en alimentos reales", resume esta experta.
*Ana Luzón es técnica en nutrición y defensora de una alimentación realista, alejada de dogmas y dietas restrictivas. Su enfoque se centra en ayudar a las personas a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, integrando la salud física con el bienestar emocional y el contexto de la vida actual. Más información en www.analuzonsalud.es y en Instagram @analuzonsalud.
