Ana Luzón, experta en nutrición: "Si tomas matcha en lugar de café pensando que es más saludable, te equivocas"
Esta experta resalta que el problema es la cafeína y explica las razones por las que estas dos opciones son buenas, dependiendo de cada circunstancia.

En los últimos años, el matcha ha pasado de ser una bebida de nicho a la estrella de las cafeterías. "Se presenta a menudo como el 'sustituto saludable' del café, lo que ha llevado a muchas personas a cambiar su taza de la mañana convencidas de que están dando un salto cualitativo en su salud. Sin embargo, ni el café es el "malo" de la película, ni el matcha es una pócima mágica", advierte la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón. "Ambos tienen propiedades excelentes, pero funcionan de forma muy distinta en nuestro organismo", añade, y pasa a explicar las razones.
En primer lugar, el café "no necesita un sustituto por salud": "Uno de los grandes errores es creer que debemos dejar el café porque es perjudicial. La ciencia actual es clara: el consumo moderado de café (3 o 4 tazas al día) se asocia con una reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y enfermedades neurodegenerativas", dice esta especialista.
"El café aporta antioxidantes, ya que es una de las fuentes más ricas en polifenoles; también rendimiento, es una ayuda ergogénica probada para mejorar la concentración y el rendimiento físico", añade Luzón. Así que "el problema no es el café, el impacto negativo suele venir de los añadidos (exceso de azúcar, siropes o natas) o de un consumo excesivo que altere el sueño".
Entonces, ¿por qué se siente diferente la cafeína del matcha? "Si has cambiado el café por el matcha esperando reducir los nervios, es importante entender la farmacocinética de ambos", responde la experta. "El matcha contiene una cantidad considerable de cafeína (entre 30 y 70 mg por ración, similar a un espresso). La diferencia real no es la cantidad, sino la L-teanina, un aminoácido presente en el té verde".
El matcha tiene un efecto sinérgico: "La L-teanina ayuda a que la cafeína se absorba de forma más progresiva. Mientras que el café ofrece un pico de energía rápido y una caída posterior, el matcha tiende a generar un estado de 'alerta relajada' que dura más tiempo". Pero, ¿es verdad que evita los nervios? "No necesariamente", asegura Luzón: "Si eres muy sensible a la cafeína, el matcha sigue siendo un estimulante. Si bebes varias tazas, podrías experimentar la misma agitación que con el café".
En cuanto a lo que debes saber antes de pedirlo en una cafetería, esta experta en dietética advierte que "al pedir un matcha fuera de casa, la experiencia puede distar mucho de la ceremonia tradicional japonesa, aquí es donde se producen los malentendidos sobre lo 'saludable'".
Por un lado, está la composición de la mezcla, explica la experta. "Muchas cafeterías utilizan preparados de matcha que ya contienen azúcar o leche en polvo para facilitar la disolución y suavizar el amargor. En estos casos, estamos ante una bebida recreativa más que una infusión funcional", aclara.
Además, está el grado y origen, prosigue explicando: "El matcha es la hoja entera de té pulverizada. Por ello, es preferible optar por matcha de grado ceremonial, que utiliza las hojas más jóvenes y tiernas, con un sabor más dulce de forma natural y una mayor concentración de clorofila y antioxidantes". Y también influye la preparación: ""l matcha es delicado. Si se prepara con agua hirviendo, se oxidan sus componentes y el sabor se vuelve excesivamente amargo. Lo ideal es usar agua a unos 80°C".
Entonces, esto nos lleva a la siguiente pregunta. ¿Es preocupante la sustitución ciega? "Más que preocupante, es ineficiente si no se conocen las propiedades. Por ejemplo, el té verde (y el matcha más aún) es muy rico en taninos, unos compuestos que pueden dificultar la absorción del hierro de los alimentos si se toma inmediatamente después de las comidas", resalta Ana Luzón. "Sustituir el café por matcha simplemente 'por moda' puede llevarnos a consumir bebidas con más azúcares añadidos de los que tomaríamos en un café solo. La clave no es cuál es mejor, sino qué efecto buscas: la energía inmediata del café o la concentración sostenida del matcha", agrega.
Así que, en cuanto a qué cuándo elegir cada uno, Luzón concluye que elijas café si buscas un impulso rápido, te gusta el sabor intenso y prefieres una bebida con cero calorías de forma natural". Y que escojas matcha "si buscas una energía que dure varias horas, eres propenso a los "bajones" de energía post-café y disfrutas de los beneficios de la L-teanina".
*Ana Luzón es técnica en nutrición y defensora de una alimentación realista, alejada de dogmas y dietas restrictivas. Su enfoque se centra en ayudar a las personas a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, integrando la salud física con el bienestar emocional y el contexto de la vida actual. Más información en www.analuzonsalud.es y en Instagram @analuzonsalud.
