Confirmado por la ciencia: la carga de microplásticos en el cerebro ya es una emergencia sanitaria que se vincula con ictus y demencia
"Tratar esto como una preocupación ambiental periférica se ha vuelto difícil de defender".
El número inaugural de Brain Health, una nueva revista de investigación médica de Genomic Press, cuenta con un artículo de perspectiva en el que se alerta de que la presencia de microplásticos en el cerebro ha llegado a un nivel realmente peligroso.
Tal y como recoge EurekAlert!, el equipo internacional de investigadores que ha realizado la Perspectiva ha asegurado que la carga humana de microplásticos ha cruzado el umbral que separa la inquietud ambiental de la emergencia para la salud del cerebro.
Entre otras pruebas, en el ensayo se subraya que el tejido cerebral humano de donantes fallecidos, muestreado en una cohorte recogida entre 2016 y 2024 y analizado por Nihart y colaboradores en la Universidad de Nuevo México (EEUU), posee concentraciones de microplásticos de siete a treinta veces superiores a las de muestras pareadas de hígado o riñón.
Uno de los aspectos más preocupantes es que la carga acumulada en los tejidos creció aproximadamente un 50% durante ese periodo de ocho años entre 2016 y 2024. Además, los donantes con diagnóstico de demencia eran los portaban las cargas de microplásticos más grandes.
Aumento cuádruple en el riesgo compuesto de infarto de miocardio, ictus o muerte
También hay pruebas cardiovasculares de las consecuencias de los microplásticos. "Marfella y colaboradores, trabajando con pacientes sometidos a endarterectomía carotídea, identificaron microplásticos y nanoplásticos en el interior de la placa ateromatosa. Los pacientes cuya placa dio positivo a estas partículas experimentaron, a lo largo de treinta y cuatro semanas de seguimiento, un aumento aproximadamente cuádruple en el riesgo compuesto de infarto de miocardio, ictus o muerte", precisan desde EurekAlert!
En ese sentido, el doctor Julio Licinio, autor principal del artículo de perspectiva y editor y consejero delegado de Genomic Press, ha subrayado que los microplásticos provocan "cognición, estado de ánimo, ictus o demencia".
Al respecto, Licinio ha expresado que "tratar esto como una preocupación ambiental periférica, cuando los órganos periféricos pertinentes acarrean menos contaminante que el órgano central, se ha vuelto difícil de defender".