El bosque se tiñó de rojo sangre

El bosque se tiñó de rojo sangre

El día que dejé de vivir en el campo y me mudé de nuevo a la ciudad supe que, a pesar de todo, los bosques que me habían visto crecer durante todo un año viajarían conmigo para siempre, sin importar cuál fuera mi destino. Lo que nunca imaginé es que la noticia de que una parte de esos magníficos bosques estaban siendo talados me haría llorar.
¡Se quema el país!

¡Se quema el país!

Más del 93% de los incendios forestales son debidos a la acción de las personas, bien sea de forma negligente o intencionada. A nadie se le ocurriría entrar en un museo o una biblioteca y tirar una colilla encendida mientras pasea entre estanterías; ¿por qué hacerlo desde el coche cuando atravesamos el campo?