Se constata el vuelco: las amenazas arancelarias y territoriales de Donald Trump han quitado la victoria a los conservadores, que arrasaban en los sondeos hace apenas cuatro meses. La fuerza de Trudeau se mantiene en el poder.
El primer ministro se marchó con las encuestas hundidas y nadie esperaba que sus liberales remontasen, pero cuando los conservadores daban la victoria por segura llegaron los aranceles y la amenaza expansionista de EEUU. Todo ha cambiado.
"El presidente dice muchas cosas", ha puntualizado Mark Carney en un acto de campaña electoral, quien hace meses dijo sobre esa conversación telefónica que el republicano había "respetado la soberanía de Canadá".
Los incontables anuncios de Trump han provocado que gran parte de los países comiencen a luchar por la diversificación comercial, en un intento de reducir su dependencia a Estados Unidos.
El magnate republicano retira su amenaza de duplicar los aranceles adicionales al acero y aluminio después de que Ontario frenase la subida a gravamen que aplica a la electricidad que envían a Estados Unidos.