"Esperamos que las instituciones de nuestra industria se nieguen a ser cómplices de la terrible violencia que sigue ejerciéndose contra el pueblo palestino", señala el texto.
En una industria que premia la imagen y la narrativa de éxito, Reeves habla de fracaso emocional, de facturas invisibles, de ausencias. Y lo hace sin victimismo.
La comentadísima adaptación de Emerald Fennell del clásico de Emily Brontë llega este viernes a los cines en víspera de San Valentín con expectativas de ser un taquillazo.