El fuego, visible desde la capital cordobesa, se inició junto al Castillo de la Albaida y obligó a evacuar un hotel, un club privado, así como varias urbanizaciones.
El Ministerio de Transportes ha iniciado los trámites atendiendo a una iniciativa popular secundada por el Ayuntamiento de la ciudad y que debería quedar aprobada definitivamente durante el verano.
"No hubo despedidas ni sentimentalismo. Yo estaba ido. Solo pensaba en que todo acabara", relata al escritor Luisgé Martín, que va a publicar sus testimonios en el libro 'El odio'.