La edificación comienza en una plataforma de aproximadamente siete metros de altura y luego serpentea a lo largo del recorrido hasta acabar en el jardín.
La esposa del responsable de Seguridad le regala un pastel con el símbolo de la recién aprobada ley que permite la pena de muerte para convictos palestinos. "A veces los sueños se hacen realidad", se lee en las letras hechas de dulce.
Los jóvenes realizan una exposición con diferentes propuestas realizadas por cada uno y al final escogen por votación uno de los destinos expuestos más predecibles.