¿Debajo de tu árbol nunca aparcaba el 'scalextric'?, ¿tu 'tamagotchi' no se murió de hambre y sí por visitar la lavadora?, ¿no salías de la casa del único amigo que tenía la 64? No te preocupes, todavía hay esperanza. Como siempre, en la cartera.
Tardes de videoclub, cintas VHS gastadas y bandas sonoras que aún suenan en la memoria. Estas películas no solo marcaron una generación, sino que siguen siendo el billete más efectivo para regresar a aquellos años llenos de ilusión.
Hay cosas que nos recuerdan momentos felices, de amistad, de compartir, experiencias vividas de pequeños y que seguirán siempre estando en las aulas de los estudiantes, con una forma más o menos moderna.